El peronismo y una reunión que sacudió el tablero
El justicialismo avanza en el reordenamiento de cara al próximo año.
El peronismo comenzó a mover sus piezas de forma estratégica con un encuentro de alto voltaje político desarrollado en el hotel Emperador del barrio porteño de Retiro. La reunión, que se extendió por más de cinco horas, contó con la participación del gobernador de la provincia de Buenos Aires y titular del PJ bonaerense, Axel Kicillof, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa y el diputado nacional Máximo Kirchner.
Además, asistieron los mandatarios provinciales Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), el senador y jefe político de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y los jefes de bloque del peronismo en el Congreso de la Nación, Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado).
El encuentro tuvo, entre otros objetivos, articular una postura unificada ante la intención del Gobierno nacional de suspender las PASO. En ese marco, según se dejó trascender tras la reunión, existe un consenso absoluto en que las Primarias permiten "sanar las heridas internas a través de los votos" y legitimar a un candidato. Asimismo, los presentes coincidieron en que fragmentar la oferta opositora es el principal objetivo del oficialismo para facilitar su propia supervivencia electoral.
En esa misma línea, los presentes enviaron una advertencia hacia aquellos sectores del espacio que pudieran colaborar con la Casa Rosada, apuntando los cañones a quienes en cada votación en el Congreso se comportan de acuerdo a los deseos de la gestión libertaria, como el tucumano Osvaldo Jaldo o el catamarqueño Raúl Jalil.
#RadioLaPlata909 | @Marcelampagano denunció la compra de voluntades para que los legisladores que responden a los jefes provinciales colaboracionistas voten conforme a los deseos de la Casa Rosada.https://t.co/3um7Hbauxo
— Radio La Plata 90.9 (@radiolaplata909) August 12, 2026
“Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”, afirmaron ante distintos medios en off algunos de los presentes. El mensaje, según se analizó en la mesa, apunta a reforzar la cohesión interna y evitar que la fragmentación legislativa beneficie los planes de reelección del presidente libertario.
Además de la reforma electoral, los dirigentes peronistas también abordaron otros temas como el Presupuesto 2027, el impuesto a los combustibles y la situación de las zonas frías, en tanto que se conoció que el revés para el oficialismo en la poda a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada fue interpretada como una señal de que existe margen para avanzar sobre las fisuras del Gobierno nacional a través de un esquema de poder unificado en el Congreso.
El encuentro tuvo una especial importancia simbólica por el reencuentro entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el legislador Máximo Kirchner, quienes no compartían una instancia de este tipo desde las elecciones del año pasado. Por ello, la reunión presencial fue valorada por los asistentes como un gesto de madurez política necesario para partir "el bloque de hielo" que separaba a las distintas terminales del peronismo.
Este clima de recomposición es compartido por referentes territoriales que dialogaron con CódigoBAIRES en la previa de este encuentro y se muestran sumamente optimistas sobre el futuro del movimiento.
Uno de esos casos fue el del senador nacional por Chaco, Jorge Capitanich, quien fue tajante al analizar el panorama de cara al recambio presidencial: "El peronismo, con cualquiera de sus variantes, va a ganar la elección" de 2027. Para el dirigente chaqueño, el modelo libertario ya muestra signos de agotamiento por el sobreendeudamiento de las familias y la pérdida de confianza pública.
Bajo esa misma premisa, Capitanich remarcó que el oficialismo enfrenta un techo electoral difícil de perforar y que cualquier escenario de balotaje resultaría adverso para la actual gestión. "El gobierno del año 2027 va a ser opositor y el movimiento nacional recuperará la conducción del país para devolver la expectativa a la gente", concluyó el exgobernador, enfatizando que la crisis de ingresos y servicios está reconfigurando el mapa político en todas las provincias.
Por su parte, el diputado bonaerense Diego Nanni también aportó una mirada alentadora sobre el proceso de reordenamiento interno y pareció vaticinar el encuentro de esta semana: "El peronismo va entrando en un diálogo maduro, en una competencia sana, y está llevando lo que parecía una interna a una instancia de una negociación con mucha cordura".
El intendente en uso de licencia de Exaltación de la Cruz destacó que este ánimo constructivo es lo que permitirá consolidar una alternativa sólida frente al modelo de Javier Milei. Además, destacó la figura del mandatario bonaerense y sostuvo que es responsabilidad de la oposición presentarse como una opción en la cual la ciudadanía pueda volver a confiar tras el impacto del ajuste nacional.
En sintonía con este diagnóstico, el senador provincial Marcos Pisano subrayó la necesidad de que el peronismo logre una síntesis superadora y no dudó al afirmar que "la unidad del peronismo es lo que garantiza una Argentina productiva, una Argentina con oportunidades", retomando aquellas cosas que quedó de manifiesto que supimos hacer bien también.
El legislador bolivarense llamó a dejar de lado "apetencias personales" para defender el desarrollo industrial y el empleo. Desde su pertenencia al Frente Renovador, Pisano también puso el foco en la capacidad técnica y política de su referente nacional. Al respecto, manifestó que Sergio Massa es "la persona más formada para afrontar los desafíos de la Argentina a partir de 2027". Según su visión, la unidad a nivel bonaerense será el pilar fundamental para obtener un triunfo que permita "sacar a la Argentina del fondo del tacho" tras el paso de la actual administración.
Volviendo al saldo de la cumbre en la Ciudad de Buenos Aires, el peronismo avanzaría en la conformación de una mesa política institucional destinada a articular de forma permanente a los gobernadores, la conducción partidaria y los representantes parlamentarios. Esta instancia busca que el peronismo deje de actuar como terminales separadas y comience a funcionar como un esquema de poder unificado ante la agenda nacional.
De este modo, los líderes de las distintas tribus del justicialismo enviaron un fuerte mensaje de unidad que, aun con diferencias internas aún por resolver, empieza a advertir la necesidad de un criterio uniforme para fortalecerse frente al oficialismo.


