Pollo brasileño, salarios adeudados y 670 suspensiones: el costo del modelo Milei
La apertura de las importaciones de pollo brasileño y un dólar que no acompaña profundizan la crisis de la industria avícola. Qué pasa en Cresta Roja?
La apertura de las importaciones de pollo brasileño empieza a impactar de lleno en la industria avícola argentina y uno de los casos que vuelve a quedar bajo la lupa es el de Cresta Roja. La empresa mantiene suspendidos a 670 trabajadores de su planta de El Jagüel, en Esteban Echeverría, mientras continúan los reclamos por salarios, aguinaldos y vacaciones adeudadas.
Los empleados recibieron una nueva extensión de las suspensiones por otras dos semanas, luego de haber permanecido durante julio bajo un esquema que inicialmente contemplaba la interrupción de las tareas sin goce de sueldo. El conflicto se suma a una serie de dificultades que atraviesa Granja Tres Arroyos, el grupo propietario de la planta y uno de los principales actores de la producción avícola nacional.
El escenario expone una de las consecuencias que los trabajadores y sectores de la industria vinculan con la política económica del gobierno de Javier Milei: la combinación entre la apertura importadora y un tipo de cambio que, según las empresas del sector, dificulta competir con el pollo proveniente de Brasil.
La situación de Cresta Roja no aparece como un episodio aislado. La industria avícola viene atravesando un proceso de ajuste que también alcanzó a otras plantas de Granja Tres Arroyos, con conflictos laborales en Pilar, Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires, y Concepción del Uruguay, en Entre Ríos.
En este último caso, el conflicto estuvo relacionado con el cierre de la planta conocida como La China. A nivel general, el sector alimenticio también registró problemas en otras grandes empresas, como Sancor, que junto con Granja Tres Arroyos acumuló más de 400 despidos en el marco de la crisis industrial.
El avance de las importaciones de pollo brasileño agrega presión sobre los productores locales. La llegada de carne aviar a precios competitivos reduce el margen de las empresas argentinas que deben afrontar costos internos de producción, salarios, energía y logística.
En paralelo, los trabajadores denuncian que las dificultades empresariales terminan trasladándose directamente sobre ellos, con suspensiones, atrasos salariales y pérdida de puestos de trabajo.
Una crisis que llegó a Cresta Roja
La situación en El Jagüel tomó mayor dimensión a comienzos de agosto, cuando los trabajadores fueron informados de que permanecerían suspendidos durante todo el mes. En ese momento denunciaron que acumulaban dos meses de salarios adeudados y que tampoco habían cobrado el aguinaldo.
Como respuesta, realizaron una protesta sobre la Autopista Ezeiza-Cañuelas, frente a la planta, donde llevaron adelante una asamblea y una entrega de alimentos para las familias afectadas.
A las deudas salariales se sumaron denuncias sobre problemas en la cadena productiva de Granja Tres Arroyos, particularmente en la incubación de huevos y el abastecimiento de pollitos para mantener el proceso de producción.
Ahora, con la nueva prórroga, los 670 empleados continuarán sin retomar sus tareas durante al menos otras dos semanas. El sindicato mantendrá una reunión este jueves para definir los próximos pasos frente a la continuidad del conflicto.



