"No hay un mango en la calle", advirtieron sobre la CAME
El vocero de la entidad consideró que la recuperación solo será posible si se inyectan recursos de forma genuina en los argentinos.
El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, salió al cruce de las declaraciones de Marcos Galperin, quien había cuestionado el Índice de Ventas Minoristas de la entidad sugiriendo que el consumo se traslada de lo físico a lo digital.
?? LAS VENTAS PYME CAYERON 3,8% ANUAL EN JULIO
— CAME (@redcame) August 9, 2026
La actividad se contrajo un 2,1% mensual y acumula un retroceso del 2,7% en lo que va de 2026.
? Indumentaria, Bazar, y Alimentos y Bebidas fueron los rubros más afectados.
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En diálogo con CódigoBAIRES, el representante PyME fue categórico al señalar que el empresario libertario intenta “mezclar peras con manzanas” al comparar el volumen total de una plataforma con un muestreo representativo del consumo cotidiano en los barrios. Al respecto, sostuvo que la metodología de la CAME, avalada por dieciséis años de trayectoria y respaldada por la Federación Económica Bonaerense (FEBA), refleja la realidad de las familias que compran el pan o la leche en el mercado de cercanía, productos que no se adquieren a través de una computadora.
Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina que crece 38% en moneda constante el último trimeste. Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en… https://t.co/lCZj7tZde7
— Marcos Galperin (@marcos_galperin) August 9, 2026
Bajo esa premisa, Femenía remarcó que el crecimiento del comercio electrónico no logra equilibrar la balanza, ya que la tendencia general, sumando ambos canales, continúa a la baja comparada con períodos anteriores. Para el dirigente, existe un dato “irrefutable” que despoja de toda interpretación subjetiva al debate: la caída en la recaudación del IVA. “Si la actividad estuviera creciendo, el IVA crecería, pero el IVA cae; eso no es una opinión, es un dato”, sentenció, explicando que el fenómeno responde a que la porción del sueldo que las familias destinan a las tarifas es cada vez mayor, dejando al consumo básico en una situación crítica.
En otro orden, el vocero de la CAME analizó el fenómeno del endeudamiento familiar, señalando que se produjo una “trampa” de confianza entre finales de 2024 y principios de 2025. Según detalló, en ese período la estabilidad de precios llevó a muchos consumidores a utilizar la tarjeta de crédito bajo la premisa de que la situación mejoraría. Sin embargo, el posterior aumento de las tasas de interés y el límite impuesto a las paritarias generaron un stock de deuda que hoy resulta imposible de afrontar, quitándole al financiamiento su capacidad como herramienta de compra para el resto de los ciudadanos.
Ante este escenario de asfixia, Femenía puso el foco en la necesidad imperiosa de recomponer los ingresos para reactivar la rueda económica. Al respecto, reclamó que el Gobierno nacional elimine los condicionamientos para la negociación de sueldos. “Homologuen paritarias altas a los sectores que las pueden pagar”, exigió el dirigente, denunciando que actualmente existe una contradicción en el discurso oficial: “Esto es todo libertad, menos para negociar paritarias”. Para la CAME, la recuperación solo será posible si se inyectan recursos de forma genuina, ya que el diagnóstico actual es de una simplicidad alarmante: “No hay un mango en la calle”.
Finalmente, según concluyó Femenía, para que el panorama cambie en el mediano plazo, es fundamental un consenso fiscal que desemboque en una baja de impuestos, aunque advirtió que aplicar esa medida ahora, en un contexto donde nadie puede consumir, resultaría inviable.




