El Gobierno ajustó el proyecto sobre tierras antes de la votación en el Senado
La mesa política encabezada por Karina Milei terminó de definir los cambios que impulsará el oficialismo. El nuevo texto mantiene límites para la compra de tierras por parte de extranjeros y será debatido este jueves.
La mesa interna del Gobierno se reunió este miércoles para ultimar detalles de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa, que será tratada este jueves en el Senado, volvió a poner en el centro de la discusión el régimen de compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
Uno de los principales cambios del nuevo borrador es que el Gobierno dejó de lado su intención inicial de eliminar la mayor parte de las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros. En su lugar, propone elevar del 15% al 25% el límite permitido en cada provincia, aunque esas operaciones deberán contar con la autorización tanto del Gobierno nacional como de la administración provincial correspondiente.
El dictamen al que tuvo acceso este medio muestra que el oficialismo no solo elevó al 25% el límite de tierras rurales que podrán quedar en manos extranjeras, sino que también reforzó el control sobre ese tipo de operaciones. El texto establece que las compras realizadas por empresas con participación estatal extranjera solo podrán concretarse con una autorización expresa tanto del Poder Ejecutivo Nacional como del gobierno de la provincia donde se encuentre el inmueble.
Otro de los puntos que aparecen en el dictamen es la obligación de registrar todas las adquisiciones de tierras rurales realizadas por personas físicas o jurídicas extranjeras en los registros inmobiliarios provinciales, donde deberá constar la nacionalidad del comprador y, en los casos que corresponda, las autorizaciones otorgadas por Nación y la provincia.
Las modificaciones surgieron de las negociaciones que el oficialismo mantuvo con bloques aliados y gobernadores dialoguistas, luego de que el tratamiento del proyecto fuera postergado en julio por falta de consensos. Con esos cambios, el Ejecutivo buscará reunir los votos necesarios para avanzar con la iniciativa en la Cámara alta.


