El invierno dejó un fuerte contraste para el turismo bonaerense
Mientras el turismo creció en el país impulsado por los destinos de nieve, la provincia sufrió una caída del 21,2% en la cantidad de visitantes y la Costa Atlántica volvió a mostrar bajos niveles de ocupación.
La provincia de Buenos Aires volvió a cerrar unas vacaciones de invierno con números en rojo. Entre el 17 y el 26 de julio se movilizaron 296.000 turistas, una cifra que representó una caída del 21,2% respecto del mismo período de 2025 y que convirtió a esta temporada en la más floja de los últimos cuatro años.
El retroceso se reflejó principalmente en la Costa Atlántica. Mar del Plata finalizó el receso con una ocupación hotelera cercana al 45%; Pinamar alcanzó el 52,5%, mientras que Miramar y el Partido de La Costa registraron un 44%. En contraste, algunos destinos del interior lograron sostener un mejor nivel de actividad: San Pedro encabezó el ranking bonaerense con un 90% de ocupación y Tapalqué llegó al 82,5%.
El desempeño provincial contrastó con el balance nacional elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según el relevamiento, durante las vacaciones de invierno viajaron 4,6 millones de turistas por el país, un 5,9% más que en la temporada anterior, con un impacto económico estimado en $2,12 billones.
Los principales beneficiados fueron los centros de esquí y montaña. Bariloche lideró el invierno con una ocupación cercana al 85%, acompañado por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe, favorecidos por las nevadas registradas en la segunda mitad de julio.
El informe también mostró un cambio en el comportamiento de los turistas. Predominaron las reservas realizadas sobre la fecha, las escapadas de una o dos noches y un gasto más contenido. El desembolso promedio fue de $115.115 diarios por persona, aunque en términos reales significó una baja del 5,6% frente al año pasado.




