CTERA habló de alto acatamiento y Provincia frenó controles de Nación
Mientras la central sindical aseguró que la medida tuvo una adhesión masiva en todo el país, el Gobierno bonaerense instruyó a las escuelas a no responder requerimientos de la Secretaría de Trabajo.
El paro nacional docente de este lunes profundizó el enfrentamiento entre los gremios y el Gobierno nacional. Mientras la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) aseguró que la medida registró un "altísimo acatamiento" en todo el país, el Gobierno bonaerense rechazó los controles impulsados por la Secretaría de Trabajo de la Nación y ordenó a las escuelas no brindar información ante eventuales requerimientos del organismo.
La Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) comunicó a inspectores y equipos directivos que no corresponde responder solicitudes de información provenientes de la Secretaría de Trabajo sobre el funcionamiento de los establecimientos educativos bonaerenses durante la jornada de protesta.
La decisión se conoció luego de que el Ministerio de Trabajo bonaerense presentara un planteo formal para que la dependencia nacional se abstenga de realizar ese tipo de fiscalizaciones. Según sostuvo la Provincia, el control sobre el empleo público provincial es una competencia exclusiva de su jurisdicción.
En el documento enviado a las autoridades educativas, el Gobierno provincial argumentó que el artículo 6 de la Constitución Nacional impide que un organismo administrativo nacional ejerza facultades de fiscalización o sanción sobre materias reservadas a las provincias. En ese marco, calificó el pedido de información como "un avance ilegítimo sobre la autonomía local".
Por ese motivo, la DGCyE instruyó a las autoridades escolares a señalar la falta de competencia de la Secretaría de Trabajo de la Nación ante cualquier requerimiento y a no suministrar información ni realizar declaraciones a funcionarios de otra jurisdicción sobre instituciones educativas provinciales.
El conflicto se produjo mientras el Gobierno nacional desplegó un esquema de controles para verificar el cumplimiento de la prestación mínima del servicio educativo, considerado esencial. La fiscalización apuntaba a constatar una cobertura del 75% durante la jornada y podía derivar en la evaluación de sanciones económicas a las organizaciones sindicales en caso de incumplimientos.
Desde CTERA, en tanto, aseguraron que el paro tuvo un "altísimo acatamiento" y destacaron la masiva movilización realizada frente al Ministerio de Economía junto a CONADU, CONADU Histórica y ATE.
La delegación estuvo encabezada por la secretaria general Sonia Alesso y el secretario adjunto Roberto Baradel, acompañados por integrantes de la conducción nacional de la entidad y representantes de sindicatos de base de todo el país. También participó el secretario general de la CTA de los Trabajadores y diputado nacional, Hugo Yasky.
En un comunicado, la organización sostuvo que la contundencia de la medida "ratifica el profundo malestar que atraviesa la docencia argentina" y volvió a reclamar la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, una recomposición salarial, la restitución y el pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), el envío de fondos nacionales adeudados a las provincias y una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
En la provincia adhirieron a la huelga SUTEBA, FEB, UDOCBA, SADOP y AMET, mientras que también se sumaron docentes de distintas universidades nacionales, entre ellas la Universidad Nacional de La Plata.




