Kicillof cruzó a Milei por extorsionar a las provincias
El mandatario bonaerense sostuvo que el Gobierno nacional desfinancia a las provincias para luego condicionar la asistencia financiera al apoyo de gobernadores y legisladores en el Congreso.
El gobernador Axel Kicillof acusó al Gobierno nacional de utilizar la extorsión como política de Estado. En una columna de opinión publicada en un medio cordobés, el mandatario provincial criticó en duros términos a la gestión libertaria.
Según Kicillof, la administración de Javier Milei dejó de lado la gestión para concentrarse en garantizar la reelección presidencial. En ese sentido, sostuvo que "gobernar es exclusivamente lograr su propia reelección" y afirmó que la política económica del Ejecutivo provocó la destrucción de más de 300 mil puestos de trabajo, el cierre de 26 mil empresas y un fuerte deterioro de la actividad económica.
El mandatario también cuestionó el impulso del oficialismo para suspender las PASO y aseguró que la iniciativa no responde a una búsqueda de mejorar el sistema electoral, sino a un objetivo político. En ese marco, afirmó que el Gobierno pretende modificar las reglas de juego "en función de su propia conveniencia política".
Uno de los principales ejes de la columna es la relación entre la Nación y las provincias. Kicillof sostuvo que el Gobierno utiliza los recursos públicos como herramienta de presión para conseguir apoyo legislativo y resumió ese mecanismo al señalar que "te devuelvo una parte de los fondos que antes te quité, pero solo si votás las leyes que necesito".
En esa línea, aseguró que la Casa Rosada desfinancia a las provincias, paraliza obras y reduce transferencias para luego ofrecer una asistencia parcial a cambio de respaldo político. A su entender, esa estrategia reemplaza el federalismo por "relaciones de dependencia y castigo" y transforma la distribución de fondos en un mecanismo de disciplinamiento.
Kicillof afirmó además que, desde 2023, las provincias acumularon una pérdida superior a los 47 billones de pesos a valores constantes. Según explicó, esa caída responde a una menor coparticipación, a la reducción de la recaudación propia por la retracción de la actividad económica y a la interrupción de las transferencias nacionales no automáticas.
El gobernador sostuvo que esa situación afecta a las 24 jurisdicciones, más allá de las diferencias políticas entre sus gobiernos. Si bien consideró que la provincia de Buenos Aires recibe un trato especialmente adverso, remarcó que el impacto del modelo económico "golpea al conjunto" del país.
Además, puso en duda el superávit fiscal que exhibe el Gobierno nacional. Según sostuvo, el superávit acumulado desde la llegada de Milei a la Presidencia es "casi idéntico en magnitud" a los recursos que perdieron las provincias, por lo que consideró que ese equilibrio de las cuentas públicas se alcanzó a costa del desfinanciamiento de las jurisdicciones.
En otro tramo de la columna, Kicillof cuestionó las negociaciones que el Ejecutivo mantiene con los gobernadores para reunir apoyos en el Congreso y afirmó que ofrecer fondos previamente retenidos a cambio de votos constituye "chantaje, extorsión", una práctica que, según expresó, "nada tiene que ver con la democracia, con el federalismo ni con la República".
El mandatario bonaerense también aseguró que durante sus recorridas por Tierra del Fuego, Córdoba y Corrientes encontró preocupaciones similares entre gobernadores, empresarios, trabajadores, estudiantes y representantes de distintos sectores productivos. Según describió, los reclamos se repiten en torno a la caída del mercado interno, el freno de las inversiones, el deterioro de las economías regionales y el impacto sobre el empleo, por lo que concluyó que "el problema no es una provincia ni un gobernador sino un modelo económico que golpea por igual a territorios muy distintos entre sí".
Hacia el final del texto, Kicillof advirtió que "no existe una salida provincial para una crisis nacional" y llamó a reconstruir un proyecto nacional basado en el federalismo, la producción y el trabajo. Además, sostuvo que un eventual segundo mandato de Milei profundizaría el deterioro económico y terminaría por erosionar la idea de un destino común para la Argentina.


