Milei volvió a hablar en superlativo: "la reforma más importante en 91 años" y una inflación de 20 dígitos
El Presidente presentó la reforma del Banco Central con otra batería de superlativos, una inflación de 20 dígitos y una nueva defensa de la convertibilidad.
El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso del proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y lo presentó como "el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años". En una cadena nacional marcada por definiciones grandilocuentes, el mandatario aseguró que la iniciativa pondrá fin a "91 años de saqueo" y volvió a responsabilizar al Banco Central por la inflación y el deterioro económico del país.
Fiel a uno de los recursos que más suele utilizar en sus discursos, Milei apeló a una cifra de dimensiones prácticamente imposibles de dimensionar para ilustrar su diagnóstico. El Presidente afirmó que la inflación acumulada desde la creación del Banco Central, en 1935, asciende a 12.819.532.788.614.400.000%, un número de 20 dígitos que repitió dos veces durante su exposición antes de concluir que el organismo "ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política". Se trata de un cálculo acumulado a lo largo de nueve décadas cuyo impacto retórico resulta mucho más evidente que su utilidad para explicar la evolución de la economía argentina.
El mandatario también volvió a reivindicar la convertibilidad y calificó como una "estafa" el abandono del régimen de paridad cambiaria tras la crisis de 2001. Sin embargo, en su repaso histórico omitió que ese esquema ya atravesaba una profunda recesión, con pérdida de competitividad, creciente endeudamiento, aumento del desempleo y una crisis económica y social que terminó con el colapso institucional de fines de 2001. Para Milei, en cambio, la salida de la convertibilidad marcó el inicio de un proceso que permitió a la política financiar el gasto mediante emisión monetaria.
¿Y entonces?
Más allá del tono del discurso, el proyecto propone cinco cambios centrales en la Carta Orgánica del Banco Central: volver a establecer como objetivo prioritario la preservación del valor de la moneda, prohibir de forma expresa el financiamiento del Estado mediante emisión monetaria o la compra de títulos públicos en el mercado primario, endurecer los requisitos para remover a las autoridades del organismo, restringir el giro de utilidades al Tesoro y eliminar modificaciones incorporadas en la reforma de 2012, junto con el esquema de letras intransferibles.
La reforma forma parte de un paquete más amplio que incluye un "grillete fiscal", una reforma del mercado de capitales y otra del mercado de seguros. Sobre el cierre de la cadena nacional, Milei sostuvo que el conjunto de iniciativas permitirá "poner fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia" y confió en que el Congreso acompañará los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo.



