La investigación por la intoxicación masiva en Pringles cambió de rumbo
Los primeros estudios ya no apuntan únicamente a un brote de salmonella. La principal hipótesis es una contaminación cruzada durante la preparación de los alimentos y el Municipio anunció medidas para evitar nuevos episodios.
La investigación por intoxicación que afectó a más de 40 personas en Coronel Pringles dio un giro en las últimas horas. Aunque en un primer momento la sospecha se concentró en un posible brote de salmonella, los análisis preliminares modificaron el escenario y ahora consideran que el episodio podría haberse originado por una contaminación cruzada durante la elaboración de la comida.
Las muestras tomadas tanto a los pacientes como a los alimentos continúan siendo analizadas en distintos laboratorios y las autoridades aclararon que recién cuando estén completos los estudios bacteriológicos podrán confirmar qué provocó el brote.
El hecho ocurrió tras una venta solidaria organizada para recaudar fondos destinados al tratamiento de Luz Clarita, una niña de la ciudad. En la jornada se comercializaron porciones de pollo a la parrilla, chorizos y ensalada y, pocas horas más tarde, comenzaron a multiplicarse las consultas por cuadros de diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal.
Desde la Secretaría de Salud precisaron que el Hospital Municipal asistió a 18 personas, mientras que el relevamiento realizado junto a los efectores privados permitió estimar que el número de afectados superó los 40. Tres pacientes permanecieron en observación por prevención y luego recibieron el alta.
En ese contexto, el secretario de Salud, Luis González Estevarena, pidió esperar el resultado de los análisis antes de atribuir responsabilidades. Según explicó, la línea de trabajo más firme apunta a una contaminación cruzada, una situación que puede producirse cuando alimentos crudos y cocidos entran en contacto o cuando no se respetan las condiciones de higiene durante la manipulación.


