"No hay un mango en la calle": Dura advertencia del titular de CGERA
Marcelo Fernández realizó un diagnóstico de la realidad del sector empresario poniendo el foco en las PyMEs.
El titular de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), Marcelo Fernández, brindó un crudo diagnóstico sobre la realidad que enfrentan las pequeñas y medianas empresas frente al actual rumbo económico.
En diálogo con CódigoBAIRES, el dirigente advirtió que la caída del poder adquisitivo ha generado un escenario de asfixia tanto para los empleadores como para los asalariados, marcando una distancia alarmante entre las planillas oficiales y la economía real de los barrios.
En ese sentido, el empresario describió la encrucijada que atraviesan los sectores productivos debido a la falta de liquidez, advirtiendo que "todos estamos endeudados: el empresario que no tiene ingresos y el trabajador que no puede aguantar más porque no hay un mango en la calle para cubrir los salarios o la compra de materia prima".
Al respecto, Fernández puso el foco en la voracidad del Estado para reclamar tributos en un contexto de recesión profunda. Ante este escenario, cuestionó la celeridad con la que actúa la Justicia en estos casos, en contraste con otros procesos que llevan años: "Es notable cómo trabaja la justicia en este caso tan rápido en algo productivo ya que a los quince días de atraso te mandan el mandamiento y a los cinco días hábiles ya tenés el embargo".
En este contexto, el dirigente cuestionó la implementación del RIGI y del denominado "Super RIGI" al señalar la asimetría que generan frente al empresario local. Para el titular de CGERA, estos regímenes otorgan beneficios desmedidos a los nuevos capitales, mientras el productor nacional continúa asfixiado por la carga impositiva.
Fernández utilizó una analogía para explicar la imposibilidad de competir bajo esas condiciones al asegurar que se siente como si "se te ponen una radio al lado y le facilitan todo un programa, no le cobran el espacio, le ponen la técnica, le cubren al productor y encima le ponen fondos".
Asimismo, advirtió que es injusto facilitar el desembarco de actores que no generan mano de obra bajo el prejuicio de que el empresario nacional es el responsable de la inflación, remarcando que para el oficialismo "es lógico que de penitencia facilites todo a uno que recién viene porque vos creés que nosotros en el pasado fuimos inflacionarios".
En otro orden, el titular de CGERA analizó la gestión del superávit y el control del tipo de cambio que exhibe el Gobierno Nacional. Sobre ello, consideró que el orden fiscal no tiene sentido si se produce a costa del industricidio. En esa línea, el dirigente alertó que el sector manufacturero ha perdido toda rentabilidad frente a la suba de costos operativos.
En esa línea, señaló que el incremento del 85 por ciento en el servicio de luz es imposible de trasladar a los precios debido a la apertura indiscriminada de importaciones y añadió: "Este gobierno facilitó que cualquiera pueda importar de cualquier manera sin investigar de dónde trajo los fondos y eso destruye a sectores como el textil, el calzado, la marroquinería, el plástico o el vidrio".
Finalmente, Fernández rechazó los argumentos oficiales que intentan explicar la crisis del comercio minorista como una simple transición hacia la digitalización: "No nos comamos esa galletita de que cambió el consumo en el mundo y ahora la gente compra por plataformas porque si la población decide hacer eso el comercio local de una ciudad no se sostiene".

