El ajuste golpea al changuito: caen las ventas y crece la deuda de los hogares
Desde la cartera de Economía bonaerense advirtieron que las familias redujeron sus compras, aumentaron el endeudamiento y ya no pueden sostener el consumo mediante el crédito. Los datos difundidos por Pablo López muestran un nuevo retroceso del consumo en la provincia.
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, difundió nuevos datos sobre el desplome del consumo en la provincia de Buenos Aires y apuntó contra el impacto del modelo económico nacional. Según el funcionario, la retracción de las ventas refleja una pérdida del poder adquisitivo y un deterioro en las condiciones de vida de las familias.
“Las ventas en supermercados de PBA siguen a la baja”, señaló López al presentar los datos, y afirmó que “el modelo se sostiene sobre la base de una peor calidad de vida de las familias”.
De acuerdo con el informe elaborado por la cartera económica provincial, durante mayo las ventas en supermercados bonaerenses registraron una caída del 3,4% interanual en términos reales y permanecen un 8% por debajo del promedio histórico. En lo que va del año, la reducción del consumo representa una pérdida equivalente a $300.000 millones.
Para López, la caída dejó de concentrarse en determinados sectores y ya alcanza a productos de consumo cotidiano. Entre los rubros más afectados aparecen artículos de limpieza y perfumería (-12,8%), bebidas (-11,9%), verdulería y frutería (-5,7%), almacén (-5,3%) y alimentos preparados (-5,2%).
El crédito como último recurso
El ministro también puso el foco en el aumento del endeudamiento familiar como una consecuencia de la caída de los ingresos. Según los datos difundidos, la mora en tarjetas de crédito alcanzó el 13,1%, el nivel más alto registrado.
“El consumo que no se sostiene con ingresos se financia con deuda, pero ese mecanismo también se agotó”, planteó López.
Desde Economía bonaerense señalaron que el escenario combina dos factores: hogares que reducen sus compras y, al mismo tiempo, enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.
Además, remarcaron que el deterioro del consumo se profundiza en los principales centros urbanos bonaerenses. En el Conurbano, los mayoristas registraron una caída del 5,6% respecto del mismo período de 2025 y un retroceso del 19,2% en comparación con 2023.
Los rubros más afectados fueron electrónicos (-26%), panadería (-14%), limpieza y perfumería (-12%), lácteos (-5%) y bebidas (-4%).
Según López, la situación de las zonas urbanas no es casual: allí se concentran actividades como la industria, el comercio y la construcción, sectores que fueron particularmente golpeados por la política económica nacional.
Con estos datos, el Gobierno bonaerense volvió a instalar la discusión sobre el impacto social del programa económico de Javier Milei y planteó que la caída del consumo es una consecuencia directa de la pérdida de ingresos y del deterioro de la actividad productiva

