Escándalo en Pinamar: Una falsa denuncia de robo destapó una mafia médica
Un procedimiento en General Madariaga dejó al descubierto una serie de elementos que ahora son analizados por la Justicia y que podrían exponer maniobras mucho más complejas de lo que se investigaba inicialmente.
Un allanamiento realizado en la noche de este martes permitió secuestrar sellos médicos, recetas en blanco, documentación sanitaria y más de 3.000 medicamentos vencidos que, según la investigación, eran utilizados en ambulancias y traslados de pacientes. El caso se inició la semana pasada, cuando se denunció el supuesto robo de una ambulancia de la empresa Emergencias del Mar en General Madariaga.
La investigación está a cargo del fiscal Walter Mercuri, quien ordenó un allanamiento realizado en instalaciones vinculadas a la empresa de ambulancias Emergencias del Mar, con actividad en la región.
Aunque buscaban la ambulancia presuntamente robada, durante el procedimiento los investigadores encontraron una importante cantidad de elementos que ahora son analizados como parte de la causa y que podrían revelar el funcionamiento de una estructura dedicada a realizar traslados de pacientes sin personal médico habilitado, utilizando documentación, firmas y sellos presuntamente falsificados.
Entre los elementos secuestrados se encontraron sellos pertenecientes a médicos de General Madariaga, Villa Gesell, Pinamar y otras localidades de la Costa, además de sellos vinculados con la Secretaría de Salud de Villa Gesell y de profesionales farmacéuticos.
El hallazgo generó preocupación entre las autoridades debido a que, de acuerdo con las primeras evidencias incorporadas a la investigación, algunos de esos elementos podrían haber sido utilizados para confeccionar documentación médica y respaldar traslados de pacientes.
Más de 3.000 medicamentos vencidos y documentación sanitaria
Uno de los principales hallazgos durante el allanamiento fue el secuestro de más de 3.000 medicamentos vencidos, que, según la hipótesis investigativa, eran utilizados en las ambulancias de la empresa.
Los investigadores deberán determinar ahora cuál era el destino de esos medicamentos, desde cuándo se encontraban almacenados y si fueron administrados a pacientes durante los servicios de emergencia o traslados realizados por la empresa.
Además, se incautaron recetarios y recetas pertenecientes a hospitales de General Madariaga y de la región, junto con formularios que llevaban sellos de profesionales médicos.
También fueron halladas recetas en blanco con sellos médicos, algunas de ellas sin firma, situación que despertó especial atención entre los investigadores por el riesgo de que pudieran ser utilizadas para confeccionar documentación médica sin autorización de los profesionales cuyos nombres y sellos aparecen en los formularios.
Otro de los elementos secuestrados fueron fichas prehospitalarias destinadas al traslado de pacientes, documentación que será analizada para determinar si fue utilizada en forma irregular y si existen más personas involucradas.
La investigación busca establecer ahora el alcance de las presuntas maniobras y determinar si los elementos encontrados fueron utilizados sistemáticamente para realizar servicios médicos y traslados de pacientes al margen de los procedimientos legales.
El caso comenzó a tomar forma luego de la denuncia por el supuesto robo de una ambulancia en General Madariaga, pero las tareas investigativas posteriores llevaron a los investigadores hacia una trama mucho más amplia.
Mientras avanza la causa, la Justicia intenta determinar quiénes participaron de la presunta maniobra, qué profesionales podrían haber sido afectados por el uso de sus sellos y firmas y cuántos pacientes pudieron haber sido trasladados bajo documentación irregular.
El fiscal Walter Mercuri quedó a cargo de la investigación, que podría sumar nuevas medidas judiciales en los próximos días a partir del análisis de todo el material secuestrado durante el allanamiento.
No se descarta la hipótesis de que la presunta organización haya comercializado certificados médicos falsificados para ser presentados en trabajos o entidades educativas, aunque esa línea de investigación aún deberá ser corroborada por la Justicia.

