Bullrich sale a buscar los votos para eliminar los límites a la compra de tierras por extranjeros
Tras cuatro intentos fallidos, el oficialismo busca reunir los apoyos necesarios para avanzar con la reforma que flexibiliza las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
El Gobierno nacional esperaba llegar a esta altura con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada aprobada en el Senado. Sin embargo, una serie de diferencias obligó a postergar su tratamiento hasta el próximo 6 de agosto. A dos semanas de esa fecha, la senadora y presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, comenzó a moverse para cerrar el texto definitivo y asegurarse los votos necesarios.
Como uno de los primeros pasos, Bullrich se reunió con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Durante el encuentro analizaron los puntos que habían trabado el proyecto y que provocaron que su tratamiento se postergara en más de una oportunidad.
Esta vez el oficialismo intentará llevar otra vez la iniciativa al recinto. En esta oportunidad, el proyecto incorpora modificaciones, entre ellas la posibilidad de que cada provincia defina sus propias normas para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros, una concesión que realizó el Gobierno para conseguir el respaldo de los bloques dialoguistas.
De todas formas, los principales puntos en discusión siguen siendo el régimen de propiedad privada, los procesos de desalojo y la regulación de las tierras rurales, incluida la reforma de la Ley de Tierras, aspectos que incluso generan diferencias dentro del propio oficialismo.
Según la propia Bullrich, la reunión con Sturzenegger sirvió para despejar las dudas que el ministro tenía sobre el proyecto. "Sturzenegger tenía algunas dudas, se las aclaramos", resumió la senadora tras el encuentro.
Con esta iniciativa, el oficialismo busca modificar la Ley de Tierras Rurales, que actualmente establece que los extranjeros no pueden superar el 15% del total de las tierras rurales del país, fija un límite de 1.000 hectáreas por persona en la zona núcleo productiva y restringe la adquisición de tierras en zonas de frontera y ribereñas.
Sin embargo, para el Ejecutivo esas restricciones no deberían existir. Al responder a las críticas sobre el impacto de la reforma en la soberanía nacional, Bullrich fue categórica: "No tiene limitaciones porque es un concepto de propiedad, no es un concepto de soberanía".
"El concepto de propiedad es un concepto que lo define nuestra Constitución; un extranjero que vive en la Argentina tiene los mismos derechos y las mismas responsabilidades que tiene un nacional: puede comprar tierras, puede comprar un departamento, puede trabajar", sostuvo la legisladora.


