El crédito al consumo volvió a caer en junio y se profundiza el freno a los préstamos familiares
Un informe del Banco Central mostró una baja en los préstamos personales y el financiamiento con tarjetas de crédito, mientras avanzaron las líneas comerciales y los créditos en dólares.
Los préstamos destinados al consumo registraron una nueva caída durante junio, de acuerdo con el último informe monetario mensual del Banco Central (BCRA), que reflejó una menor demanda de financiamiento por parte de las familias en un contexto marcado por el ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei. En contraste, las líneas de crédito orientadas a las empresas continuaron mostrando un desempeño positivo.
Según el relevamiento de la autoridad monetaria, el stock total de préstamos en pesos al sector privado creció apenas un 0,3% durante junio. Sin embargo, detrás de ese leve avance se observó una dinámica dispar: mientras el crédito comercial volvió a expandirse, los préstamos destinados al consumo retrocedieron un 0,8% en términos reales respecto de mayo.
La caída también quedó reflejada en la comparación interanual. El financiamiento mediante tarjetas de crédito disminuyó un 4,2% frente a junio de 2025, mientras que los préstamos personales registraron una baja del 1,1% en el mismo período.
El informe del BCRA también mostró una retracción en los préstamos prendarios para la compra de vehículos nuevos y usados, que descendieron un 0,4% respecto del mes anterior. Desde la entidad señalaron que esta línea continúa profundizando la tendencia descendente iniciada hacia fines de 2025, con una variación interanual negativa del 0,6%.
En sentido contrario, los préstamos comerciales se consolidaron como el segmento más dinámico del sistema financiero. Durante junio crecieron un 1,5% mensual en términos reales y ajustados por estacionalidad, impulsados principalmente por los documentos a sola firma, que avanzaron un 2,5%. En tanto, los documentos descontados permanecieron prácticamente sin cambios y los adelantos en cuenta corriente, una herramienta habitual de financiamiento para las pymes, retrocedieron un 1,5%.
En el caso de los créditos hipotecarios, el crecimiento fue moderado. La cartera aumentó un 1,2% durante junio, impulsada principalmente por las líneas ajustadas por UVA. No obstante, en la comparación con igual mes del año pasado acumularon un incremento del 63%, manteniéndose además como el segmento con menor nivel de morosidad, ya que las familias suelen priorizar el pago de las cuotas por encima de otros gastos.
Por su parte, los préstamos en dólares siguieron mostrando una evolución positiva, impulsados principalmente por las operaciones vinculadas al comercio exterior. En junio crecieron en 312 millones de dólares y alcanzaron un stock de USD 23.741 millones, lo que representa un incremento interanual del 48,7%. El BCRA explicó que el avance estuvo explicado, sobre todo, por los documentos a sola firma utilizados para financiar exportaciones.
En cuanto a los depósitos privados en moneda extranjera, el informe indicó que aumentaron en 503 millones de dólares durante junio. Ese resultado estuvo influido por el pago de capital e intereses del Bopreal por USD 1.027,8 millones. Aunque una parte de esos fondos fue retirada posteriormente, el saldo total de depósitos cerró el mes en USD 39.347 millones.

