Qué hay detrás del plan de financiamiento de Caputo
El economista Alexis Dritsos analizó el plan anunciado por el Gobierno para afrontar los pagos. Advirtió sobre los peligros del discurso oficial y anticipó una jugada que podría llevar adelante el Gobierno para ganar las elecciones de 2027.
Este lunes el titular de la cartera de Economía, Luis Caputo, anunció el plan de financiamiento para afrontar los pagos de 2026 y 2027. El anuncio de esta hoja de ruta cayó de manera inesperada y dejó dudas sobre cómo Argentina conseguirá afrontar los plazos establecidos con los organismos monetarios.
El economista Alexis Dritsos señaló que hay una negación por parte del ministro de Economía, que parece desconocer las deudas y los problemas que dejó cuando ocupó el mismo cargo durante el gobierno de Mauricio Macri.
En ese sentido, el economista expresó que el Gobierno busca mostrar una imagen firme frente al mercado y, principalmente, ante la sociedad. El problema radica en que el pago de las deudas se sostiene con refinanciamiento, es decir, con más deuda.
"El foco de este gobierno está dado en intentar garantizarle a los mercados que va a pagar una deuda y el pago de esa deuda es cada vez mayor, porque se utiliza nueva deuda para pagar la vieja deuda", explicó.
Dritsos explicó los malabares que hace el Gobierno: "Se utilizan los famosos superávits del Gobierno, en teoría, del Tesoro, que es un superávit trucho, que se basa en tomar cada vez más deuda en pesos, y esos pesos que le quedan sobrantes los usa para comprar dólares al Banco Central para hacerse de esos dólares que necesita para cubrir deudas", explicó el economista.
Como explicó este medio, el plan para 2027 contempla la compra de casi 5 mil millones de dólares por parte del Banco Central. Según Dritsos, esa compra será posible gracias a un supuesto superávit, producto del ajuste brutal aplicado sobre la ciudadanía durante 2023 y 2024, al que se suman los últimos cambios que el Gobierno busca impulsar.
Además, el economista explicó la otra pata del plan, que se sostiene en las privatizaciones, de las que esperan obtener unos 1.500 millones de dólares. Sin embargo, señaló cuestiones clave de ese movimiento, como la pérdida de soberanía e, incluso, el gran beneficio que representa para las empresas que participen de esas operaciones.
"No hay ningún compromiso con la economía real interna", señaló Dritsos, quien explicó que el Gobierno nacional está mirando únicamente a los mercados, dejando de lado una parte clave: la economía que vive la gente todos los días.
En ese sentido, el economista explicó que hay que sentarse a explicarle a la ciudadanía qué es lo que está ocurriendo con la economía, ya que el Gobierno nacional, según Dritsos, tiene herramientas para disfrazar la realidad. Incluso señaló que la gente no le pasa factura por la megainflación de 2023, ni tampoco por el escenario de ajuste que se vive en la actualidad: suben el gas, la electricidad, los colegios y los alimentos, pero todo parece estar bajo control por el dato de inflación.
"Yo creo que ellos apuestan, como te digo siempre, a un esquema que yo llamo la trampa ACME del Coyote Caputo. Tienen algunos elementos para enganchar y atrapar a la gente en la elección futura si les sale bien con los elementos que hablamos siempre. La inflación más normalizada, aunque haya una recesión feroz, crédito con deuda del exterior para garantizar que tengan los dólares suficientes, si les dan un swap nuevo, cualquier tipo de cosa para que tengan poder de fuego y que el dólar no se les desmadre durante el proceso electoral", explicó el economista respecto al futuro del Gobierno.
El plan del Gobierno para ganar otra vez
Lo clave para el Gobierno es mantener el dólar lo más estable posible para sostener la calma. Además, la apertura de las importaciones fue una herramienta importante para disimular la caída del consumo.
En ese sentido, el economista advirtió sobre los planes a futuro del Gobierno: "Están como locos tratando de que este año, y el arranque del año que viene, fomenten el crédito en dólares a los individuos. En primer lugar, si vos tenés un crédito en moneda fuerte, las tasas de interés van a ser mucho más bajas. Si además tenés un dólar planchado, los pesos que vas a usar van a ser bastante constantes, porque va a haber poca variabilidad, y las cuotas van a ser mucho más moderadas".
Luego llegará el momento de votar, cuando el electorado que logró acceder a ese crédito se encuentre condicionado, porque difícilmente quiera volver atrás con un modelo del que pasó a depender. "Con eso, van a tener atada la voluntad de mucha gente de clase media y clase media baja, que hoy tiene un financiamiento carísimo y está en mora, para que, a cambio de hacerlo en dólares, los terminen votando", señaló.
El economista fue claro: este modelo implica seguir inyectando dólares que Argentina no tiene. Por eso, sostuvo que el escenario sigue siendo el mismo: dependencia y nuevos artilugios para ocultar una crisis latente y una dependencia económica que ata al país de manera permanente.

