Martín Pollera: "Por cada puesto de trabajo que se creó, se destruyeron diez"
El economista cuestionó el modelo económico de Milei, advirtió sobre la caída del empleo y aseguró que la baja de la inflación no se refleja en el bolsillo.
Mientras el Gobierno nacional sostiene que la economía comenzó a recuperarse y exhibe indicadores positivos vinculados a la inflación, las exportaciones y algunos sectores estratégicos, el economista Martín Pollera advirtió que esos números no se reflejan en la realidad cotidiana de la mayoría de los argentinos. Según explicó, la actividad económica continúa mostrando una fuerte dualidad, con un reducido grupo de sectores en expansión y el resto de la economía atravesando un escenario de estancamiento, caída del empleo y pérdida del poder adquisitivo.
Al ser consultado sobre la sensación de que el supuesto "despegue" económico aún no llega a los hogares, Pollera sostuvo que "no estaría ocurriendo" y citó los últimos datos de recaudación como una de las señales más claras. "Hay indicadores adelantados que los economistas utilizamos para proyectar qué puede pasar en los próximos meses. Lo que estamos evidenciando ahora, incluso con el dato de la recaudación de junio, que cayó 7,2% en términos reales respecto del mismo mes del año pasado, es que la actividad económica no mejora", afirmó.
"Seguimos hablando de una economía dual, donde tenemos la energía, la minería y el complejo agroindustrial con una realidad, y el resto de los sectores, como la construcción, los servicios, el comercio y la industria en general, que les va muy mal. Son justamente esos sectores los que generan mayor empleo y por eso el Gobierno dice que la actividad crece, pero la gente no lo siente", señaló.
Para respaldar ese diagnóstico, Pollera expuso cifras sobre el mercado laboral que, según consideró, contradicen el discurso oficial. "Entre la agricultura, la minería y las canteras se crearon alrededor de 31.000 puestos de trabajo. Pero al mismo tiempo se destruyeron más de 370.000 empleos formales en sectores como la construcción, la industria, el transporte y la administración pública. Es decir, por cada puesto de trabajo que se creó se destruyeron diez", remarcó.
El economista rechazó además las afirmaciones de algunos dirigentes oficialistas respecto de que la creación de empleo supera a las pérdidas. "Eso es una falsedad, pero aparte obscena. Ahí no hay margen de discusión. Con los datos uno no se puede pelear. La realidad es que por cada puesto de trabajo que crearon solamente dos sectores, en el resto de la economía se perdieron diez", enfatizó.
Un modelo que baja la inflación, pero no mejora los ingresos
Consultado sobre las perspectivas del actual esquema económico, Pollera consideró que el Gobierno modificó completamente las reglas de funcionamiento de la economía. "Desde que asumió Javier Milei hay una nueva regla de juego. Hoy hay un modelo económico concentrado en acumular dólares a partir de Vaca Muerta, la minería y el complejo agroindustrial. Esos sectores van a permitir probablemente que durante 2026 tengamos un récord de exportaciones y un superávit comercial superior a los 35.000 millones de dólares", explicó.
Sin embargo, advirtió que ese resultado no garantiza estabilidad de largo plazo. "Los argentinos consumimos aproximadamente 50.000 millones de dólares por año entre ahorro, pagos de deuda y turismo en el exterior. Entonces la pregunta es de dónde salen esos dólares que faltan. Hoy salen del refinanciamiento de la deuda", indicó.
A su entender, el Gobierno priorizó deliberadamente la desaceleración inflacionaria aun a costa del empleo y de los salarios. "El objetivo fue bajar la inflación cueste lo que cueste. Y cuando hablamos de 'cueste lo que cueste', significa que si tengo que destruir diez puestos de trabajo para crear uno solo, lo voy a hacer. Eso es lo que está mostrando este modelo", sostuvo.
En esa línea, afirmó que la desaceleración de los precios no implica necesariamente una mejora en el bienestar de la población. "La inflación cede, pero el bolsillo no lo nota, porque el salario no se recupera y el empleo cae. Hay más desempleo y más familias que necesitan tener un segundo o un tercer trabajo para llegar a fin de mes", señaló.
El crecimiento de la economía "no llega a las familias"
Para Pollera, esa es la explicación de por qué los indicadores macroeconómicos pueden mostrar cierta recuperación mientras gran parte de la población no percibe mejoras. "El Gobierno puede decir que la economía crece y que aumentan las exportaciones. Eso efectivamente ocurre en algunos sectores. Pero no tiene impacto sobre el cotidiano de la mayoría de las familias", afirmó.
Incluso sostuvo que el crecimiento del trabajo en plataformas digitales y aplicaciones responde a esa misma realidad. "Lo que muestra el aumento de la oferta de Uber o Didi es la consecuencia de muchas familias que perdieron su puesto de trabajo y se la rebuscan para llegar a fin de mes. Hay más oferta de conductores, las tarifas bajan y a quien trabaja le rinde menos", explicó.
Además, consideró que ese esquema también perjudica seriamente a las pequeñas y medianas empresas. "A las empresas les decís que compitan, pero al mismo tiempo les abrís las importaciones de bienes de consumo, mantenés un tipo de cambio apreciado, no bajaste impuestos y encima les aumentás las tarifas por encima de la inflación con valores internacionales. Entonces mi pregunta es: ¿cómo hacen para competir? No tienen una sola variable a favor", sostuvo.
"No conozco un país que se haya desarrollado con esta receta"
Sobre el final de la entrevista, Pollera cuestionó la estrategia de apertura económica impulsada por la administración de Milei y aseguró que no encuentra antecedentes exitosos en el mundo. "Estuve la semana pasada en Londres junto a especialistas de distintos continentes analizando experiencias de desarrollo industrial. No hay un solo país que se haya desarrollado con esta matriz productiva que plantea el Gobierno. Ni uno", afirmó.
Según explicó, las principales economías desarrolladas siguieron un camino diferente. "Los países que hoy hablan de libre comercio primero hicieron proteccionismo inteligente. Tuvieron un Estado que orientó inversiones, protegió el empleo y fortaleció la producción local. Recién cuando alcanzaron un determinado nivel de desarrollo abrieron completamente sus economías", indicó.
Como ejemplo mencionó incluso a los principales aliados internacionales del Gobierno argentino. "Estados Unidos volvió sobre sus pasos y está haciendo proteccionismo industrial para recuperar terreno frente a China. Israel también tiene una fuerte política de defensa de su industria. Es decir, los propios socios con los que Argentina busca alinearse hacen exactamente lo contrario de lo que propone Javier Milei", concluyó.




