Una estrategia silenciosa: Kicillof evita responder y sigue mirando el 2027
El gobernador ordenó no responder las críticas del kirchnerismo y apuesta a sostener la convivencia en el Gabinete. Mientras tanto, algunos dirigentes del PJ escalan las advertencias.
El peronismo bonaerense, ese que dibuja el destino del país, adelantó finalmente el calendario y entró en estado de PASO y con una "guerra declarada" a cielo abierto. Como contó este medio, esta semana la interna subió de escala y a la ofensiva que ya había planteado el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, se sumó el mismísimo presidente del bloque de senadores de Unión por la Patria, Sergio Berni, quien dejó en claro que no responde al oficialismo de Axel Kicillof y que está declarada "la guerra" con su espacio. La respuesta del gobernador fue la contraria: bajar el tono, evitar la confrontación y sostener la convivencia tanto en la gestión como en la Legislatura.
Un funcionario de primera línea le contó a este medio que la decisión es evitar la confrontación pública y que pidieron a la militancia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) no responder a provocaciones ni profundizar las diferencias. Además, calificó al contexto como de alta sensibilidad; y remarcó que la prioridad sigue siendo consolidar la construcción del MDF y centrarse en las demandas sociales y económicas antes que en la disputa con compañeros.
Esta estrategia de no responder, que también sostuvieron los senadores durante la sesión de Senadores del miércoles, también fue confirmada por el propio Jorge Paredi, quien en diálogo con CódigoBAIRES relativizó los cruces, defendió la conducción del mandatario y descartó una ruptura dentro del espacio.
Clarísimo, todo el problema según el propio Berni es por los cargos para La Campora. Y aparte dice - lamentablemente ganamos en la provincia, se cagan en la gente. pic.twitter.com/pQ9iT1XKjz
— TAVO. ???? ? (@18Tavovargas) June 26, 2026
Pero Berni sigue subiendo la apuesta y hace horas planteó un escenario de confrontación abierta. "Se lo advertimos. Eso es una declaración de guerra. Si querés guerra, vas a tener guerra", lanzó en diálogo con la prensa. En ese marco, el dirigente de Zárate vinculó el origen del conflicto con el desdoblamiento electoral del años pasado y acusó al entorno del gobernador de convertir a quienes se opusieron a esa estrategia en "enemigos políticos".
El senador fue incluso más lejos y dejó abierta la posibilidad de una ruptura electoral de cara a la contrucción política de Kicillof y su posicionamiento como principal opositor al presidente Javier Milei. "Que cada uno vaya por su cuenta y que ni siquiera haya una PASO. ¿Qué tenemos que hacer en una PASO nosotros con el progresismo de izquierda?", disparó.
Otro que se la tiene jurada a Kicillof es el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, quien directamente pidió que Kicillof abandone sus aspiraciones presidenciales. "Si mantiene su candidatura van a haber dos listas" y "hay dos listas: la peronista y la progresista y se acabó la historia", dijo, pese a que el gobernador preside actualmente el Partido Justicialista (PJ) bonaerense tras el acuerdo alcanzado con Máximo Kirchner para ordenar la conducción partidaria.
?MORENO: "SI KICILLOF NO BAJA SU CANDIDATURA VAN A HABER DOS LISTAS" 26/06/26
— mattsalic (@mattsalic) June 26, 2026
??"Kicillof tiene que bajar su candidatura, yo siempre dije que puede ser embajador en Paraguay, senador. Puede ser Jefe de Gobierno de CABA"
??"Pero no está en condiciones de gobernar el país,… pic.twitter.com/P1hyrE1gJB
La escalada también reaviva discusiones que el peronismo había postergado y parece que haber aceptado la conducción del PJ sin internas le está costando caro, pues no pudo revalidar allí su liderazgo político y territorial a sabiendas de que hay muchos con intenciones de ocupar ese espacio.
Es que en el trasfondo de la pelea hay una discusión más profunda que tiene que ver con cómo en el peronismo se definen las sucesiones de liderazgos. Si durante décadas la construcción de poder estuvo asociada al "parricidio político" de los herederos sobre sus jefes, en el entorno del gobernador comienza a instalarse la pregunta inversa: si esta vez no es el hijo político quien busca emanciparse, sino la conducción histórica la que está dispuesta a desgastar a su dirigente más competitivo antes que resignar el control del armado. Mientras tanto, el único que observa la pelea desde afuera es Milei y sueña con cuatro años más.



