Detuvieron a un campesino por amenazar a Bullrich y denuncian un operativo "desproporcionado"
Efectivos federales viajaron a la provincia, realizaron tareas de inteligencia y finalmente allanaron la vivienda donde residía el acusado.
La detención de un joven trabajador rural en un paraje de Jujuy por una presunta amenaza contra la senadora nacional Patricia Bullrich abrió una polémica que excede el expediente judicial. Mientras la Policía Federal sostuvo que actuó en el marco de una investigación por amenazas realizadas a través de redes sociales, organizaciones campesinas denunciaron un procedimiento "intimidatorio" y vincularon el caso con conflictos territoriales que atraviesa la familia del detenido.
El operativo se realizó durante la madrugada en el paraje Las Goteras, ubicado en el departamento Santa Bárbara. Allí fue detenido Franco Matías Javier Oscari, señalado por la Justicia Federal como el presunto autor de mensajes dirigidos a la ex ministra de Seguridad. La causa se inició luego de que se detectaran publicaciones en redes sociales que incluían expresiones agraviantes y amenazas de muerte contra la actual senadora.
Según informó la Policía Federal Argentina, la investigación fue impulsada por la División Delitos Constitucionales con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°4 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Ariel Lijo. A partir de tareas de análisis en redes sociales, bases de datos y sistemas policiales, los investigadores identificaron al supuesto titular de la cuenta desde la que se habrían emitido los mensajes.
Las pesquisas permitieron ubicar al sospechoso en Palma Sola, localidad jujeña situada a más de mil kilómetros del juzgado que interviene en la causa. Con esa información, efectivos federales viajaron a la provincia, realizaron tareas de inteligencia y finalmente allanaron la vivienda donde residía el acusado, procedimiento en el que además secuestraron un teléfono celular que será peritado.
Cuestionamientos por el procedimiento
La detención generó una rápida reacción del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), que denunció que el operativo se llevó adelante antes del amanecer y con una fuerte presencia policial. La organización aseguró que Oscari fue reducido frente a su familia y cuestionó que ni él ni sus allegados recibieran inicialmente explicaciones sobre los motivos de la medida.
La abogada María José Castillo, integrante de la defensa, sostuvo que el joven habría dejado un comentario dirigido a Bullrich en Facebook, aunque rechazó que pudiera considerarse una amenaza. Además, calificó de "ridícula" la decisión de ordenar una detención de estas características por un hecho de esa naturaleza y confirmó que solicitaron su inmediata liberación.
Desde el MNCI también pusieron el foco en el contexto en el que ocurrió el operativo. Señalaron que la familia del detenido participa de reclamos vinculados a la defensa de tierras rurales y que algunos de sus integrantes forman parte de acciones judiciales contra proyectos mineros en la zona. Por eso, advirtieron que resulta imposible analizar la detención de manera aislada de esos conflictos territoriales.
La organización campesina expresó su preocupación por lo que consideró un uso desproporcionado de mecanismos represivos y reclamó garantías para el debido proceso. Mientras la Justicia avanza con la investigación por amenazas, el caso comenzó a sumar interrogantes sobre los límites de la respuesta estatal frente a publicaciones en redes sociales y sobre la oportunidad elegida para ejecutar una detención que ya despertó cuestionamientos políticos y sociales.


