Si los audios son falsos, ¿por qué Spagnuolo no quiere que cotejen su voz?
Mientras asegura que las grabaciones fueron manipuladas o hechas con IA, el exdirector de ANDIS rechaza aportar su voz para la pericia judicial.
Diego Spagnuolo, ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y uno de los principales procesados en la causa por corrupción que investiga millonarias irregularidades en compras de medicamentos e insumos, se negó a entregar una muestra de su voz para la pericia ordenada por la Justicia sobre los audios que comprometen a exfuncionarios y empresarios vinculados al organismo.
La decisión llamó la atención porque fueron justamente Spagnuolo y otros acusados quienes durante meses insistieron en que las grabaciones eran falsas, habían sido manipuladas o incluso generadas mediante inteligencia artificial. Sin embargo, ahora rechazan uno de los mecanismos técnicos más importantes para comprobar si esos planteos tienen sustento.
El juez federal Ariel Lijo dispuso avanzar con un estudio integral sobre los audios incorporados al expediente, luego de que la Cámara Federal ordenara investigar tanto su autenticidad como su origen. A pedido del fiscal Franco Picardi, el magistrado incluyó entre las medidas la obtención de una muestra de voz del exdirector de la ANDIS para realizar un cotejo acústico y fonético con las grabaciones difundidas públicamente.
La defensa de Spagnuolo, encabezada por Mauricio D'Alessandro, sostiene que la medida podría afectar la garantía contra la autoincriminación y argumenta que los audios fueron obtenidos de manera ilegal. También insiste en que el material podría haber sido alterado, editado o generado mediante inteligencia artificial.
Las grabaciones fueron difundidas en agosto de 2025 y generaron uno de los mayores dolores de cabeza para el gobierno de Javier Milei. En ellas se escucha una voz atribuida a Spagnuolo describiendo un supuesto esquema de retornos vinculado a contrataciones dentro de la ANDIS, mencionando porcentajes destinados a distintos actores políticos y empresarios, además de referencias a la droguería Suizo Argentina y a dirigentes cercanos al oficialismo.
Aunque los audios no fueron utilizados como prueba principal para avanzar con los procesamientos, sí dieron origen a una investigación que posteriormente fue respaldada con documentación, facturas, registros administrativos y conversaciones encontradas en teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos. Según la fiscalía, las maniobras detectadas habrían provocado sobreprecios de hasta 2.000% en medicamentos y de hasta 4.000% en determinados insumos destinados a personas con discapacidad.
La contradicción que incomoda al oficialismo
La resistencia del exdirector de la ANDIS a someterse a la pericia de voz inevitablemente trae nuevamente una discusión que el propio gobierno nacional impulsó durante el conflicto por el financiamiento universitario. En aquel debate, Javier Milei y distintos funcionarios defendieron auditorías sobre las universidades nacionales bajo una consigna que se volvió recurrente en el discurso libertario: "el que no se deja auditar es chorro".
Ahora, la situación parece presentar un escenario inverso. Mientras la Justicia intenta determinar si los audios son auténticos o fueron manipulados, uno de los principales protagonistas de la causa rechaza aportar voluntariamente el elemento que permitiría despejar buena parte de las dudas.
El expediente sobre la ANDIS fue además uno de los escándalos que más impacto tuvo sobre la imagen del gobierno libertario. Incluso para varios analistas, el caso generó un costo político superior al provocado por la polémica de la criptomoneda $LIBRA, debido a que involucró recursos destinados a personas con discapacidad, uno de los sectores más afectados por los recortes y la revisión masiva de beneficios implementada desde el inicio de la gestión.
Mientras se desarrollan las pericias técnicas a cargo de Gendarmería y de especialistas designados por las partes, la investigación continúa avanzando. Los peritos deberán determinar si las grabaciones corresponden efectivamente a la voz de Spagnuolo, si presentan signos de edición, si existió manipulación digital y si pudo intervenir inteligencia artificial en su elaboración.



