Renunció la bullrichista trans al frente de la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva
Mara Pérez Reynoso anunció su salida del Ministerio de Salud. Durante su gestión, el área sufrió recortes presupuestarios, despidos, paralización de programas y propició el rebrote de enfermedades como la sífiis.
Mara Pérez Reynoso dejó su cargo como directora nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación. La funcionaria comunicó su salida a través de sus redes sociales, aunque no precisó los motivos de la decisión, pero el movimiento genera suspicacias debido al enfretamiento silencioso entre su madrina política, Patricia Bullrich, y el presidente Javier Milei.
"Quiero comunicar que ya no me desempeño como Directora Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación", expresó en un mensaje de X en el que también realizó un balance de su gestión dentro del gobierno de Javier Milei.
Entre los principales puntos destacados por la ex funcionaria, aseguró que durante su paso por el área se regularizaron procesos de adquisición de insumos y medicamentos estratégicos, se creó una mesa federal mensual con las provincias para el seguimiento de políticas sanitarias y se impulsó una estrategia orientada a fortalecer la prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Todas afirmaciones que no se condicen con las denuncias de las organizaciones, los gobiernos provinciales y hasta las estadísticas de organismo internacionales.
Quiero comunicar que ya no me desempeño como Directora Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación.
— Mara Perez Reynoso (@soymaraok) June 2, 2026
Durante este año de gestión impulsamos avances concretos que considero importantes destacar: regularizamos los procesos de adquisición de insumos… pic.twitter.com/cirQKuuPtA
"También hemos logrado reorientar el enfoque del área, dejando atrás una visión reducida exclusivamente al aborto y la anticoncepción, para abordar la salud sexual y reproductiva desde una perspectiva de desarrollo de la familia, con información basada en evidencia científica y sesgos ideológicos". Muy coherente lo anterior con lo plateado con Nicolás Márquez. Habría que preguntarle a Reynoso como se siente (o se sintió) compartir espacio con el ideólogo de Milei y demás transfóbios y homofóficos de la administración libertaria.
En fin. Como una formalidad, la mujer de todos modos agradeció a Milei, al ministro de Salud, Mario Lugones, y a las autoridades de la cartera sanitaria por la confianza y afirmó que continuará acompañando "las ideas de la libertad". "Las funciones son transitorias. Las convicciones no", cerró.
Pérez Reynoso se incorporó formalmente al Ministerio de Salud en diciembre de 2024. Antes había desarrollado su carrera política en el PRO, estuvo al frente del area de Diversidad y posteriormente desempeñó funciones en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Aunque el dato es su cercanía con la ex ministra de Seguridad y actual senadora Patricia Bullrich.
Este vínculo toma relevancia a la hora de analizar los motivos de su salida si se contempla el enfrentamiento que "la Piba" comenzó a plantearle a Milei, desmarcándose de posiciones como la defensa a Manuel Adorni, entre otras. Y sobre todo si se confirman los rumores de que la ex líder del PRO habría mantenido hace unos días una reunión con Mauricio Macri y más tarde con empresarios que financiaron la campaña presidencial de Milei. Todo esto como parte de su estrategia para lograr convertirse en Jefa de Estado.
Volviendo a Pérez Reynoso hizo muy bien los deberes. Su Dirección sufrió un fuerte desmantelamiento de las políticas públicas debido a un severo recorte presupuestario y no dijo nada cuando se interrumpieron las compras centralizadas de misoprostol y mifepristona en el marco de las leyes de aborto legal (IVE/ILE). Asimismo, un relevamiento de Amnistía Internacional detalló una caída drástica del 64% en la distribución federal de métodos anticonceptivos, test de embarazo y preservativos, coincidiendo esto último con picos históricos en la tasa de sífilis.
A este escenario de desfinanciamiento se sumaron los despidos de personal técnico, la parálisis del exitoso Plan ENIA de prevención del embarazo adolescente y la falta de actualización en los montos transferidos a los programas sanitarios.


