¿En qué país vive Milei?: Entre viajes y gaslighting
Mientras el Gobierno celebra la baja de la inflación y habla de recuperación económica, millones de argentinos enfrentan aumentos, caída del salario y dificultades cada vez mayores para llegar a fin de mes. En ese contexto, Javier Milei prepara un nuevo viaje a Estados Unidos y redobla su defensa del ajuste.
De manera silenciosa y escalonada, el Gobierno nacional logró construir una imagen fuerte basada en números. El presidente sostiene su discurso en indicadores como la inflación o el riesgo país. Sin embargo, del otro lado aparecen otros números: los informes sobre endeudamiento, los aumentos, los despidos y la pérdida de poder adquisitivo.
El Fondo Monetario Internacional, con el que el Gobierno acordó un nuevo desembolso en 2025, marco el rumbo de los próximos ajustes. Entre las exigencias del organismo apareció la reforma laboral y ahora se suma una nueva presión sobre los trabajadores: el regreso del impuesto a las Ganancias.
¿Dato mata relato?
Los números muestran una Argentina muy diferente de la que describe Javier Milei. El presidente habla de orden en el Estado, pero en ese discurso quedan afuera las complicaciones que atraviesa gran parte de la ciudadanía.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, en un año 1,6 millones de personas se retrasaron en el pago de sus deudas. Además, el trabajo reveló que 20,6 millones de argentinos tienen algún tipo de deuda y que el 16% se encuentra en una situación crítica, cuando un año atrás ese porcentaje era del 9%.
Por otro lado, aparece el consumo, golpeado por la caída del poder adquisitivo de los trabajadores y amenazado ahora por una nueva ola de ajuste impulsada por el FMI.
Según la consultora Scentia, los supermercados continúan registrando una caída en las compras del 4,7%. De esta manera, el consumo acumula cinco meses consecutivos en baja, que se traduce en que los argentinos cada vez acceden menos a los insumos básicos.
Fingir demencia y seguir
Con la Argentina sobre arena movediza, el presidente considera que es un buen momento para viajar a Estados Unidos y participar de los festejos por el Día de la Independencia de ese país. La noticia circulaba desde abril, pero fue confirmada este viernes por el entorno presidencial.
Una de las paradas de Milei será Nueva York. Sin embargo, ese podría no ser el único destino dentro de Estados Unidos, que celebrará el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de 1776.
Este martes, el presidente participó del 12° Latam Economic Forum. Allí respaldó su gestión y defendió a capa y espada que los números muestran un crecimiento para el país.
"El indicador que a nosotros nos parece más relevante es la tendencia ciclo y hace tres meses el indicador dio tres meses seguidos de una expansión del 0,4%. O sea, Argentina se viene expandiendo a un ritmo del 5% anual. Previo a nuestra llegada, la tasa de crecimiento promedio era del 1% anual, entonces estamos quintuplicando la tasa de crecimiento anual", expresó el presidente.
Sobre la inflación, señaló que no está en el nivel que desearían, pero que, de no haber ajustado las cuentas, la situación sería mucho más compleja. “No es la que queremos, pero si nosotros no cortábamos el desequilibrio fiscal, el desequilibrio del BCRA o no poníamos en orden todas las finanzas del Estado, sin lugar a dudas hubiéramos terminado con una inflación del 15.000%”.
Al día siguiente, el Gobierno nacional confirmó una nueva suba en las tarifas de gas y luz para todo el país. A la par, se discute el recorte de subsidios para las provincias, una medida que impactará de manera significativa en las facturas.
Mientras Milei insiste en que el país va viento en popa, la realidad de millones de argentinos se compone de aumentos constantes, caída de salarios y mayores dificultades para acceder a bienes y servicios básicos.
Según un estudio sobre inseguridad alimentaria de la Universidad Católica Argentina, el 15,2% de los trabajadores tiene problemas para cubrir la alimentación. Después de pagar las cuentas, el dinero restante para vivir resulta mínimo. Entre los encuestados, el 9,3% se ve afectado de forma moderada y el 5,9% de manera severa.


