“El poder adquisitivo se vería totalmente afectado”: La advertencia ante las exigencias del FMI
El economista Ismael Bermúdez alertó que las recomendaciones del FMI ampliarían la carga sobre trabajadores y monotributistas, afectando fuertemente la capacidad de consumo.
El pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI) para avanzar con una reforma tributaria más profunda en Argentina volvió a instalar el debate sobre quiénes soportan el peso del ajuste y qué impacto tendría en la estructura social y productiva del país. En ese marco, el economista Ismael Bermúdez analizó las recientes recomendaciones del organismo y advirtió por sus posibles efectos sobre trabajadores, monotributistas y el consumo interno.
Según el especialista, el planteo del Fondo no se limita a una observación técnica sino que implica una presión concreta para ampliar la base de tributación sobre los ingresos del trabajo. “El Fondo Monetario Internacional pide más, pide más”, resumió Bermúdez al ser consultado sobre las sugerencias del organismo hacia la administración de Javier Milei.
Uno de los puntos centrales señalados por el economista es la propuesta de incrementar la cantidad de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. En ese sentido, explicó que el FMI plantea que “deberían pagar ese impuesto por lo menos el 20% de los empleados en relación de dependencia”, lo que implicaría, según sus cálculos, “un millón de trabajadores más”.
Para Bermúdez, una medida de ese tipo tendría un impacto directo sobre los ingresos disponibles de los hogares. “Si tienen que pagar el impuesto a las ganancias, el poder adquisitivo de esos dos millones de trabajadores se vería totalmente afectado”, advirtió, al remarcar que el esquema impositivo argentino ya es fuertemente regresivo por la alta carga de impuestos al consumo.
En diálogo con Código Baires, cuestionó la estructura tributaria vigente al señalar que “en un país que tiene elevados impuestos al consumo, cada vez que compramos algo hay IVA, ingresos brutos, impuestos municipales”. Y contrastó esa situación con otros sistemas fiscales: “En general, los países que tienen alta imposición a las ganancias tienen baja imposición al consumo. Aquí no”.
Monotributo, informalidad y presión sobre sectores medios
El economista también se refirió a las modificaciones que impulsa el FMI sobre el régimen simplificado. Según explicó, el organismo considera que los monotributistas pagan una carga demasiado baja y busca elevarla. “Quieren que los monotributistas paguen una cuota mayor impositiva”, señaló, lo que ampliaría el universo de personas alcanzadas por mayores obligaciones fiscales.
En esa línea, advirtió que el conjunto de medidas podría terminar afectando a más de tres millones de contribuyentes. “Estamos hablando de un universo que ya pasaría a ser de más de 3 millones de personas que quedarían perjudicadas por esta red que exige el FMI”, afirmó.
Consultado sobre la preocupación del FMI respecto a la sostenibilidad del programa económico, el economista coincidió en que el organismo observa riesgos en la capacidad de pago del país. “Sí, al Fondo Monetario y también al resto de los acreedores”, señaló, al recordar que Argentina enfrenta vencimientos significativos en los próximos meses.
En ese sentido, detalló que el país debe afrontar compromisos crecientes con distintos organismos y acreedores privados. “Estamos hablando de una deuda con distintos organismos del orden de los 100 mil millones de dólares”, explicó, y agregó que “en julio hay un vencimiento de unos 4.500 millones de dólares”.
Consumo, salarios y deterioro social
Para Bermúdez, el impacto de las recomendaciones del FMI debe analizarse en un contexto más amplio de deterioro del poder adquisitivo. “El ingreso de la gente está siendo perjudicado por la mayor inflación, por los impuestos al consumo, ahora sería por mayor impuesto a la renta o a las ganancias”, sostuvo.
El economista advirtió además que una mayor presión tributaria sobre trabajadores y sectores medios tendría efectos negativos sobre el consumo y el ahorro. “Va a afectar a aquel que tiene capacidad de ahorro, va a tener menos capacidad de ahorro, y aquel que tiene alguna capacidad de consumo va a consumir menos”, señaló.
En paralelo, describió un escenario de creciente fragilidad social y laboral. “Muchos dicen que a mitad de mes ya no están en condiciones de hacer frente a los gastos”, indicó, al tiempo que advirtió sobre el aumento de la morosidad en el sistema crediticio y el impacto en los sectores de menores ingresos.
Bermúdez también alertó sobre el deterioro del mercado laboral, con pérdida de puestos de trabajo tanto en el sector público como privado. “Se habla de más de 300.000 personas en lo que va del actual gobierno”, afirmó, y señaló que el fenómeno continúa.
Según describió, la dinámica actual incluye empresas que reducen personal o se reconvierten. “Hay empresas que de ser productoras pasan a ser importadoras, con lo cual le sobra personal, o directamente tienen que cerrar sus puertas”, explicó.
En ese marco, el economista advirtió que la combinación de ajuste fiscal, caída del ingreso real y contracción del empleo configura un escenario contractivo para la economía. Para Bermúdez, las recomendaciones del FMI no pueden leerse de forma aislada, sino como parte de un esquema que profundiza la presión sobre el consumo interno y los sectores de ingresos fijos, con consecuencias directas sobre la actividad económica y la cohesión social.



