La ambición de Bullrich crece mientras se despega del Gobierno
Las ambiciones de Patricia Bullrich parecen estar por encima de cualquier bandera política. En medio de su desprendimiento de La Libertad Avanza, la ex ministra de Seguridad comienza a tallar su camino hacia la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, sus declaraciones ya empiezan a tener repercusiones dentro del Gobierno.
La imagen utilizada en la portada fue realizada con inteligencia artifical
La investigación contra Manuel Adorni explotó una bomba que tenía el tiempo contado para detonar. La introducción de Patricia Bullrich en aquel ballotage del 2023 al gobierno era, sin duda, una medida temporal, porque si algo ha demostrado el tiempo es que Bullrich siempre termina jugando donde más le conviene. Las acusaciones contra Adorni fueron el momento perfecto para empezar a despegarse. Ahora comienzan a verse las repercusiones de las declaraciones de la ex ministra de Seguridad.
La actual senadora y presidenta del bloque de LLA en el Senado ya venía pinchando el globo. Primero salió a sostenerlo políticamente, pero cuando pasaron los días el alejamiento comenzó a hacerse cada vez más evidente, hasta desembocar en Bullrich exigiendo la declaración jurada del funcionario en plena entrevista. Días después presentó su propia declaración jurada para dejarlo todavía más expuesto.
Esas acciones comienzan a tener repercusiones dentro del Gobierno con la salida de Federico Angelini, subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad y dirigente de extrema confianza de Bullrich. El exdiputado nacional, además de ocupar un rol central dentro de la cartera, estaba a cargo del control fronterizo y encabezaba el Plan Bandera en Rosario. Según el entorno de Angelini, su renuncia responde a una decisión personal para regresar a la política provincial junto al gobernador Maximiliano Pullaro.
Esa ruptura se da en medio de fuertes rumores de enfrentamientos entre Bullrich y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
En paralelo, comenzaron a crecer las versiones sobre un posible corrimiento de Bullrich de la mesa chica libertaria. Si bien desde Casa Rosada afirmaron que la senadora continuará invitada a las reuniones de Gabinete y a la mesa política, también admitieron que Javier Milei analiza crear un nuevo ámbito de coordinación reservado exclusivamente para integrantes formales del Ejecutivo.
Ese eventual rediseño impactaría directamente sobre Bullrich, que actualmente ocupa una banca en el Senado, pero también sobre otros actores de peso dentro del oficialismo, como Martín Menem. La discusión volvió a dejar expuesta la fragmentación interna que atraviesa La Libertad Avanza y el desgaste del esquema de conducción construido alrededor del denominado “triángulo de hierro”, integrado por Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo.
De esta manera, Bullrich comienza a mirar con ambición el puesto de jefa de Gobierno porteño, algo que dejó entrever en varias declaraciones sobre el estado de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, la ambición de Bullrich crece justo al mismo tiempo que se profundiza su alejamiento de La Libertad Avanza.


