Una nueva oportunidad para las canteras bonaerenses en desuso
Investigadores del Instituto de Limnología platense proyectan transformarlas en centros de producción mediante la cría de pejerreyes en jaulas flotantes, zonas de ecoturismo y educación científica.
Por Romina Toledo
Las canteras abandonadas e inundadas presentan un desafío para los municipios y un riesgo para la población. Por eso, científicos bonaerenses trabajan en su conversión a través de la acuicultura.
Se trata de un equipo perteneciente al Instituto de Limnología “Dr. Raúl A. Ringuelet” (ILPLA), de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y el CONICET, asociado a la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires.
A través de un convenio con la Subsecretaría de Minería del ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, estudian la cría de pejerreyes en cavas mineras en desuso en todo el territorio.
Javier García de Souza es Doctor en Ciencias Naturales y director del proyecto de articulación. En diálogo con Código Baires, explicó: “estamos en una instancia donde intentamos conocer en profundidad cuáles son las características de estas cavas inundadas, para luego pensarlas como sitios posibles de cría”.
De pozos mineros a espejos de agua
“La idea de aprovechar las cavas de la provincia surge, en principio, porque estos ambientes representan, en muchos casos, una problemática para los municipios”, definió Ailen Solanas, becaria del equipo y doctoranda de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP.
Agregó que algunas canteras, luego de las extracciones mineras, se inundan con agua de precipitaciones, napas o bombas, y conforman un nuevo ambiente acuático.
También, compartió que el fin es analizar 20 cavas, en los partidos de La Plata, Berisso, Ensenada, Florencio Varela, Berazategui, Luján y Olavarría. “Por el momento realizamos la prospección inicial de 4 de ellas, con la intención de seguir trabajando en conjunto para relevar las restantes”.
En esa línea, Javier García de Souza manifestó que se analiza “un posible post-uso a través de la acuicultura, es decir la cría de peces, al saber en qué canteras se podría hacer y en cuáles quizás no”.
Por último, concluyó que: “en este tipo de ambientes no sólo se pueden pensar estrategias de producción, sino estrategias asociadas a la educación ambiental y a la comunicación de la ciencia, aprovecharlos de forma recreativa, y que incluso nos acerquen a la naturaleza desde otro lugar”.


