Dato mata relato: Las Fuerzas Armadas denuncian problemas presupuestarios
Un nuevo recorte en el Presupuesto 2026 realza la ya difícil situación del área de Defensa, exponiendo las dificultades que enfrentan en el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
Mientras el Gobierno de Javier Milei se llena la boca reivindicando al Ejército Argentino y las Fuerzas Armadas, la realidad es distinta a cómo te la pintan. A partir de la decisión administrativa firmada por el Jefe de Gabinete, el complicado Manuel Adorni, la gestión libertaria recortó más de $48.000 millones en el área de Defensa de la Nación.
Desde los cuarteles donde se encuentran los soldados de la patria, afirman que conviven con problemas para afrontar los pagos de la luz, el gas y el agua, a la vez que aumenta la preocupación por la entrega de alimentos. Al parecer la compra de los F-16 y el discurso de reequipamiento de las Fuerzas Armadas no tenía en consideración que un ejército necesita comer, beber y tener acceso a servicios básicos.
El área más afectada es la Fuerza Aérea, que perdió más de $16.500 millones, al menos cuenta con seis “aviones nuevos” de la guerra de Vietnam que valieron 300 millones de dólares. El segundo perdedor es el Ejército Argentino, con $12.600 millones menos, le sigue la Armada Argentina, con $11.800 recortados. Luego, resta el Estado Mayor Conjunto, con casi $2.000 millones perdidos, y el Ministerio de Defensa con más de $6.000 pasados por la motosierra. Del recorte no se salvó el Instituto de Ayuda Financiera, encargado de pagar retiros y pensiones militares, que perdió $55 millones.
Los salarios de los efectivos militares han caído a tal punto que estos subsisten gracias a la comida que reciben en los cuarteles. Un militar afirmó que el recorte “afectará directamente en la parte operativa de la fuerza, en el funcionamiento de la crítica obra social y hasta en el pago de los servicios básicos en las unidades militares de todo el país: luz, gas, agua, entre otros”.
El caldo de cultivo agrega un condimento picante, la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), presenta una deuda de $300.000 millones que afecta a más de 600 mil afiliados. El actual Ministro de Defensa, Carlos Presti, enfrenta constantes reclamos por cobertura médica que no llega. ¿El hijo de Roque Carlos Presti, imputado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar, también quiere llevar a las fuerzas armadas a buscar trabajo y sustento en el privado? Teléfono para la ex Blackwater (actual Academi) y para el Grupo Wagner. ¿Entran con el nuevo Súper RIGI?
Además, se eliminó el envío de otros $3.300 millones destinados al equipamiento y seguridad y modernizar el área militar.
Los F-16 ponen los pelos de punta de la Fuerza Aérea: “Que los vean volar los cordobeses cada tanto o que hagan una pasada no implica poner en servicio un sistema de armas tan caro como el F-16”, admitieron los pilotos remarcando que el sostenimiento operativo de estas naves depende de recursos puestos en peligro por el propio Gobierno.
La otra promesa incumplida es el nombramiento de Presti como Ministro, el cual pretendía recuperar la OSFA. La mano enguantada siempre guarda un secreto y ese apretón no es más que un acuerdo vacío. Lo que queda para el “Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino” es más de lo mismo, si Javier Milei no concretó los objetivos que tenían a los militares con esperanzas, resta esperar que la inversión privada del exterior absorba a los futuros desempleados. Si el Estado no te ayuda…



