Argentina, el país que "bajaba" la inflación con un índice que subía mes a mes
El economista advierte que la desaceleración se sostiene en recesión, dólar anclado y caída del consumo, mientras crecen la deuda y la fragilidad del modelo libertario.
El economista Alexis Dritsos se refirió a la situación del país en un contexto de caída del consumo, el anclaje cambiario con la consecuente fuga y el crecimiento de la deuda como pilares de una estabilidad frágil.
En ese sentido, trazó un diagnóstico crítico de la coyuntura económica en diálogo con CódigoBAIRES e ironizó sobre la narrativa oficial en torno a la desaceleración inflacionaria: “Éramos un país que venía bajando la inflación mientras subía”.
En es emarco, también sostuvo que “los pronósticos y las palabras de los funcionarios distan mucho de lo que se palpa en la realidad y el día a día de las personas”, en tanto que advirtió que la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) parte de “una canasta vieja” y que, aun así, “sigue dando alta”.
Ante este escenario, Dritsos indicó que las expectativas oficiales apuntan a que el índice mensual “baje del 3,4 por ciento y ronde el 2,6”, aunque señaló que esa desaceleración tiene bases endebles: “No sube más porque está anclado el dólar, hay una recesión importante y una avalancha de importados”.
Además, remarcó que “la gente no puede corregir precios porque no hay demanda”, aunque “otros valores suben como nafta, tarifas y prepagas”.
En otro orden, el economista consideró que la economía “está disociada porque (el Gobierno) es una runfla financiera que viene a sacar ventaja” y alertó que el enfoque de desarrollo actual “apunta a saquear los recursos naturales sin dejar nada en limpio, con costos ambientales”.
Además, puso el foco en el escenario fiscal en un contexto en el que "cae la recaudación y aun así siguen haciendo ajuste" mientras "no pagan deudas del PAMI, no hay obra pública, no inauguraron nada, depredan los ingresos a los jubilados, incumplen leyes de discapacidad y financiamiento, licúan ingresos y a las provincias no les dan un peso”.
Finalmente advirtió sobre la insostenibilidad del esquema financiero impulsado desde la gestión libertaria: “El inversor que viene, viene a aprovechar el dólar barato y la tasa de interés, pero en algún momento va a desarmar la posición aunque no sabemos cuándo”. Además, alertó que los dólares que ingresan “provienen de deuda que toman empresas y provincias”, lo que, a su entender, implica que “el Gobierno fomenta el endeudamiento para hacerse de divisas”.
“En algún momento este circuito se puede trabar y ahí se liquidan las posiciones y se van, es una bomba de tiempo”, insistió Dritsos, que señaló que “están reventando nuestro capital por el endeudamiento que ellos mismos hicieron crecer” y concluyó: “empiezan a cubrir parte de la deuda con privatizaciones, rematando activos para sostener un esquema que no baja la deuda, sino que la sigue aumentando”.


