Las prepagas aumentaron más de 400% y más de 700 mil argentinos perdieron cobertura médica
Un informe reveló que 742 mil personas dejaron la medicina privada desde 2023 y pasaron a depender del sistema público de salud.
El fuerte aumento de las cuotas de la medicina prepaga durante la gestión de Javier Milei comenzó a reflejarse en el acceso a la salud: en los últimos dos años, unas 742.000 personas dejaron de tener cobertura privada y pasaron a depender exclusivamente del sistema público.
Así lo reveló un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado en base a datos del INDEC, que expuso una caída en la cobertura médica en un contexto marcado por la pérdida de empleo formal, la caída del poder adquisitivo y los incrementos sostenidos en los planes de salud privados.
Según el relevamiento, las cuotas de las prepagas acumularon un aumento del 417% desde diciembre de 2023, mientras que la inflación general en el mismo período fue del 293%. El informe atribuye parte de ese salto a la liberalización de precios impulsada tras la implementación del DNU 70/2023, que eliminó regulaciones sobre el sector.
En paralelo, la proporción de la población con algún tipo de cobertura médica (obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia) pasó del 67,5% en el segundo trimestre de 2023 al 65,4% en el mismo período de 2025. La baja de 2,1 puntos porcentuales dejó en evidencia un retroceso en el acceso a la salud privada y sindical.
De acuerdo con el estudio, la cantidad de personas que dependen únicamente del sistema público de salud creció de 9.551.000 a 10.293.000 habitantes, superando así la barrera de los 10 millones de argentinos sin otra cobertura médica.
El impacto del empleo y la presión sobre hospitales públicos
Desde el IAG vincularon esta situación con la pérdida de puestos de trabajo registrados. El informe señala que desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 206.000 empleos formales, un dato clave en un país donde gran parte de la cobertura sanitaria está asociada al trabajo registrado y al acceso a obras sociales.
El encarecimiento de las prepagas, combinado con salarios que no lograron acompañar la evolución de las cuotas, redujo la capacidad de pago de muchas familias y aceleró la migración hacia el sistema público.
En ese contexto, crecen también las advertencias sobre el financiamiento de hospitales y centros de salud estatales. Autoridades de hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires alertaron sobre una situación crítica y reclamaron la aplicación de la ley de financiamiento para garantizar la continuidad de la atención.
Uno de los casos más sensibles es el del Hospital de Clínicas. Su director, Marcelo Melo, advirtió que la falta de transferencias de fondos durante los primeros meses de 2026 agrava el escenario y podría comprometer la atención en pocas semanas.
El escenario actual combina así varios factores de presión sobre el sistema sanitario: caída del empleo formal, aumento de los costos en la medicina privada y una mayor demanda sobre hospitales públicos, especialmente en los sectores de menores ingresos que encuentran cada vez más dificultades para sostener una cobertura prepaga.





