Causa cuadernos: López se despegó y puso en duda su propia confesión
Durante su testimonio en el juicio por Cuadernos, el exfuncionario dijo que habló bajo presión en 2018 y descartó haber visto a Cristina Kirchner o a De Vido conduciendo un esquema delictivo.
El exsecretario de Obras Públicas, José López, declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal N°7 y buscó despegarse de la estructura de corrupción de la causa “Cuadernos”. Durante la audiencia, el exfuncionario rechazó haber integrado una asociación ilícita y puso en duda la validez de su propia declaración como arrepentido de 2018. El testimonio se dio en una nueva jornada del juicio que tiene a Cristina Fernández de Kirchner como principal imputada.
“Yo no conozco que se hubiera formado una asociación ilícita”, sostuvo López ante los jueces. En su exposición, negó la existencia de una organización delictiva dentro del gobierno anterior y aseguró que nunca vio a la expresidenta ni al exministro Julio De Vido en un rol de conducción operativa de ese esquema.
El exsecretario explicó que sus declaraciones de 2018 estuvieron condicionadas por el miedo y la dinámica del momento. Según su relato, le preocupaba perder su trabajo, que en aquel entonces era su principal fuente de ingresos.
"Sin querer meterme en el contenido de la declaración de arrepentido, quiero narrar mis días previos a mi declaración como arrepentido. Estaba en un pabellón aislado, con una situación familiar de total soledad", explicó para justificar sus declaraciones.
Respecto a las irregularidades en la obra pública, el exfuncionario mantuvo su postura y afirmó haber actuado siempre dentro de sus funciones y negó intervenciones indebidas en los procesos de adjudicación.
Sobre su declaración en 2018, López señaló que accedió a la figura del arrepentido en un escenario de "aislamiento personal y presión mediática", mientras estaba detenido en el penal de Ezeiza. Sostuvo que esa decisión fue una estrategia recomendada por su defensa ante la fuerte exposición del caso, y sugirió que otros testimonios de la causa pudieron haber estado condicionados por la necesidad de obtener beneficios judiciales o evitar la cárcel.
"Se me acercó el defensor del caso Cuadernos y me explicó que ese día era la posibilidad para declarar como arrepentido, que más adelante no se iba a poder. Me dijo que cuente todo lo que sabía, que después se iban a corroborar mis dichos, que no tenía que mentir. Me dijeron que debía apuntar hacia arriba. Me planteó los temas y tópicos sobre los cuales necesitaba información y me sentí en la obligación de hacerlo y lo hice", señaló.
"Por todo lo que viví, si yo me hubiera encontrado en otra situación anímica y de salud no hubiese hecho esta declaración como arrepentido", sostuvo.
La investigación se desprende de los registros atribuidos al chofer Oscar Centeno y apunta a un supuesto esquema de pagos ilegales vinculados a la adjudicación de obra pública. De acuerdo con la hipótesis judicial, empresarios de distintos rubros habrían entregado dinero a funcionarios como parte de un circuito sistemático, en el que el Estado funcionaba como engranaje central para canalizar y administrar esos fondos.


