Desde CGERA advirtieron que “20 de las 24 cadenas de valor la están pasando muy mal”
Marcelo Fernández criticó la falta de políticas para las pymes, alertó por la caída del consumo y apuntó contra el rumbo económico del Gobierno.
Las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la industria textil sumaron un nuevo capítulo al enfrentamiento entre el Gobierno nacional y el sector pyme. Esta vez, quien salió al cruce fue Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), que cuestionó el “desconocimiento” oficial sobre la realidad productiva y advirtió sobre el deterioro del mercado interno, el endeudamiento de empresas y trabajadores, y la ausencia de políticas de financiamiento.
Luego de que Milei sugiriera que los empresarios textiles deberían “diseñar mejor” y "buscarle la vuelta" para resolver sus problemas de competitividad, Fernández respondió con ironía y dureza. “Sería bueno que se dedique al diseño, porque evidentemente puede ganar mercados, o nos ayuda y pone una escuela de diseño”, lanzó.
En diálogo con Código Baires, el dirigente empresario cuestionó la falta de herramientas estatales para impulsar la producción. “Vamos a suponer que tuvo razón. Bueno, listo. ¿Tengo un plan desde la SEPYME o desde la Secretaría de Industria para obtener créditos, nuevos diseños, compra de tecnología o capital de trabajo? ¿Conocés algún programa en ese sentido? No”, señaló. Para Fernández, el problema de fondo es que el Gobierno exige competitividad mientras se retira de cualquier política de promoción industrial.
Además, alertó sobre la situación que atraviesan las cadenas productivas. “De las 24 cadenas de valor, prácticamente 20 la están pasando muy mal”, afirmó, y se preguntó: “¿Cómo vamos a hacer para que cuatro solas contengan a seis o siete millones de trabajadores y sus familias?”. Según sostuvo, la industria sigue siendo el principal motor de empleo urbano y no puede ser reemplazada por otros sectores en medio de una recesión prolongada.
Al ser consultado sobre las expectativas oficiales de recuperación del consumo y desaceleración inflacionaria, Fernández rechazó la mirada del Gobierno. “No tiene nada que ver la baja de inflación para que vos tengas consumo. Acá tiene que haber poder adquisitivo”, explicó. Y profundizó: “La gente se gasta la plata en alimentos, servicios y en pagar intereses de deudas. Después pretendemos que consuma. Sería milagroso”.
En esa línea, apuntó directamente contra la política económica nacional. “La única inflación que hay no es de los productos industriales, sino justamente de las que el Gobierno puede manejar por los ajustes: transporte, servicios, energía”, sostuvo. También criticó las tasas de interés fijadas por el Banco Central y remarcó que “toda la inflación está generada por el propio Gobierno”.
Además, hizo énfasis en el concepto de “doble endeudamiento” que atraviesa hoy la economía argentina. “Se sientan dos endeudados: la gente trabajadora, que está endeudada con la tarjeta de crédito para pagar alimentos y servicios, y el empresario, que está endeudado con el ARCA hasta las manos”, describió. A partir de allí, planteó el interrogante central: “¿Cómo hacen dos endeudados para salir de la deuda? ¿Quién le presta a quién?”.
El dirigente reveló además que desde CGERA impulsaron un comunicado reclamando planes de pago y alivio fiscal para las pymes. “Le pedimos al ARCA que haga planes porque si no nos van a mandar a la quiebra o va a haber un montón de empresas que van a cerrar”, advirtió.
Finalmente, defendió el rol de la demanda en la formación de precios y recordó que el propio Gobierno utilizó la apertura importadora para disciplinar valores internos. “Facilitó importaciones y entonces todo el mundo se tuvo que restringir y bajar los precios porque no podía competir”, explicó. Sin embargo, remarcó que mientras los bienes de consumo mostraron deflación, “no bajaron el transporte, el agua o la luz; al contrario, aumentaron”. Y concluyó con una definición crítica sobre el rumbo económico: “Esta es la inflación más cara del mundo”.



