Las provincias vuelven a advertir por la crisis en salud mental
Con más consultas, más internaciones y un sistema bajo presión, las provincias volvieron a encender alarmas por el desfinanciamiento y la parálisis del COFESAMA, mientras la Nación no da señales.
En el marco del Congreso Provincial de Salud, se llevó a cabo el Tercer Encuentro Federal de Salud Mental, donde las 18 provincias volvieron a pronunciarse sobre la situación crítica en el ámbito de la salud mental y el desfinanciamiento del área por parte del Gobierno nacional.
Los números de 2024 arrojan un escenario complejo, con un aumento sostenido de las consultas vinculadas a salud mental. Solo en la provincia de Buenos Aires, tomando como referencia 44 hospitales, las guardias crecieron un 12%. A eso se suma que, entre 2024 y 2025, se registró un incremento del 134% en las consultas ambulatorias y un 77% en las internaciones.
Mientras tanto, el Gobierno nacional ignora los pedidos de las provincias para que se reactive el Consejo Federal de Salud Mental y Adicciones (COFESAMA), un espacio que lleva más de un año sin convocatorias. El reclamo, dirigido a la directora nacional de Abordaje Integral de la Salud Mental, Liliana Graciela González, apunta a recuperar una instancia clave para coordinar políticas públicas a nivel federal.
En el encuentro volvieron a reiterar el pedido y coincidieron en que la problemática se agrava con el tiempo y, con ello, crece la presión sobre el sistema público.
A pesar de que el Ejecutivo ignora el problema, las provincias acordaron fortalecer instancias federales de trabajo y decisión acordes a la magnitud de la situación, impulsar la elaboración de estudios epidemiológicos federales y guías clínicas de buenas prácticas, especialmente para la atención de urgencias en infancias y juventudes, en articulación con universidades nacionales, y reconocer que los padecimientos en salud mental tienen impactos de mediano y largo plazo y requieren políticas sostenidas en el tiempo.
A su vez, los informes detectan que la situación es crítica en niños y adolescentes. En territorio bonaerense, las internaciones pasaron de 3.286 en 2019 a 7.103 en la actualidad, marcando un salto que enciende alarmas.
En paralelo, el aumento de los suicidios refuerza el cuadro general. Desde 2017, los casos crecieron un 30% y alcanzaron su punto más alto en 2024. Según datos oficiales, en Argentina una persona se suicida cada dos horas: solo el año pasado se registraron 4.249 muertes.
A su vez, el ministro de Salud bonaerense advirtió sobre los cambios que el Gobierno nacional busca introducir en la Ley de Salud Mental en relación con su financiamiento. Por otro lado, los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires acordaron lineamientos comunes para abordar el problema en sus territorios.





