Economía
Dato mata relato

Los precios mayoristas subieron 3,4% y dejan al descubierto las grietas del relato oficial

El salto del 3,4% en marzo expone tensiones en los costos y contradice el discurso oficial de desaceleración inflacionaria sostenida.

Nazareno Napal
17/04/2026
Los precios mayoristas subieron 3,4% y dejan al descubierto las grietas del relato oficial

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que en marzo el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPM) registró una suba del 3,4%, marcando una aceleración respecto de los meses previos y ubicándose en el mismo nivel que la inflación minorista del período. El dato encendió señales de alerta en la evolución de la cadena de precios, en un contexto en el que el Gobierno insiste en que la dinámica inflacionaria “sigue en descenso”, aunque los registros recientes muestran una trayectoria más errática.

De acuerdo al organismo estadístico, el incremento mensual estuvo explicado principalmente por el alza de los productos nacionales, que avanzaron 3,5%, mientras que los productos importados aumentaron 1,1%. La variación acumulada del índice en el primer trimestre del año alcanzó el 6,1%, mientras que la comparación interanual se ubicó en torno al 27,9%, consolidando un piso de aumentos que sigue lejos de una desaceleración sostenida.

El comportamiento de los precios mayoristas estuvo fuertemente influenciado por el salto en los productos primarios, que treparon 7,8% en el mes. Dentro de ese segmento, el rubro “petróleo crudo y gas” volvió a ser el principal factor de presión, con un incremento del 27,3%, aportando una incidencia determinante en el índice general. También se registraron subas en productos manufacturados (2,3%) y energía eléctrica (2,1%), mientras que los productos agropecuarios mostraron una baja del 3,2%, que apenas logró amortiguar parcialmente el avance general.

En paralelo, otros indicadores derivados del IPIM también mostraron incrementos similares: el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) y el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) avanzaron alrededor del 3% mensual, lo que refuerza la idea de una presión extendida sobre los costos de producción en distintos niveles de la economía. En todos los casos, los bienes energéticos y los derivados del petróleo volvieron a ocupar un rol central en la dinámica inflacionaria.

El dato mayorista no solo refleja la evolución de los precios en el sector productivo, sino que además suele anticipar el comportamiento del índice minorista en los meses siguientes. En marzo, el IPC también se ubicó en 3,4%, según las mediciones oficiales, consolidando un escenario en el que la inflación continúa sin una tendencia clara de desaceleración, pese a los objetivos del programa económico vigente.

PUBLICIDAD

En ese marco, el Gobierno nacional buscó relativizar el impacto del dato, apelando a factores externos como el conflicto en Medio Oriente y la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, además de la dinámica particular de la carne en el mercado interno. Sin embargo, esos argumentos vuelven a aparecer como explicaciones recurrentes frente a cada repunte inflacionario, en un contexto en el que la baja de precios no logra consolidarse de manera consistente.

Mientras tanto, la inflación mayorista vuelve a poner presión sobre la evolución de los precios en la economía real y deja abierta la incógnita sobre los próximos meses. Con costos energéticos todavía sensibles y sectores clave mostrando aumentos persistentes, el traslado a precios finales sigue siendo una de las principales tensiones del esquema económico, en un escenario donde la estabilidad prometida todavía no termina de materializarse.

Comentarios
Más de Economía