Rechazo de intendentes bonaerenses al cierre de agencias del INTA
Salomón y Capra cuestionaron la decisión del organismo nacional y pidieron revisar la medida. Señalaron que la agencia de Saladillo cumple un rol central y no implica costos para la administración de Javier Milei.
En el marco del plan de ajuste en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que contempla el cierre de Agencias de Extensión Rural en distintos puntos del país, los intendentes de Saladillo, José Luis Salomón, y de General Alvear, Ramón Capra, manifestaron su rechazo a la clausura de la sede local y solicitaron al Gobierno nacional que dé marcha atrás con la medida.
El planteo fue formalizado a través de una nota elevada al Consejo Directivo del organismo, luego de que se confirmara el cierre de 14 agencias en Buenos Aires y Córdoba, de las cuales once corresponden a territorio bonaerense. En ese contexto, los jefes comunales advirtieron que la decisión afecta de manera directa el desarrollo productivo regional.
En el documento, expresaron su “profunda preocupación” y remarcaron que la Agencia de Extensión Rural de Saladillo cumple una función “estratégica e insustituible” para el entramado local. Según indicaron, su cierre no puede interpretarse como un reordenamiento administrativo, sino como la pérdida de una herramienta que durante años acompañó a productores, cooperativas, pymes y entidades del sector.
Además, destacaron el rol del INTA en el territorio, tanto en la generación de conocimientos como en la transferencia tecnológica y el fortalecimiento de procesos productivos con arraigo. En esa línea, señalaron que la presencia local del organismo permite sostener vínculos directos con los actores de la región.
Cuestionamientos por el cierre de una sede sin costo operativo
Uno de los argumentos centrales del reclamo apunta a que la agencia de Saladillo no representa un gasto para el INTA. De acuerdo con lo expuesto por los intendentes, el funcionamiento de la sede se sostiene a partir de recursos municipales, tanto en lo que respecta al edificio como a los costos operativos.
“Resulta especialmente llamativo que esta decisión se adopte cuando la Agencia de Extensión Rural de Saladillo no representa gasto alguno para el INTA en términos de infraestructura y funcionamiento. El edificio donde hoy desarrolla sus actividades, así como los gastos operativos básicos, son provistos íntegramente por el Municipio de Saladillo”, sostuvieron.
Esta articulación institucional fue calificada como “ejemplar” por los firmantes, quienes advirtieron que el cierre implicaría un retroceso en políticas vinculadas al desarrollo local, el agregado de valor y la sostenibilidad productiva.
Al mismo tiempo, cuestionaron la posibilidad de centralizar las funciones en otras dependencias, como la eventual unificación con la sede de Las Flores. Según plantearon, ese esquema podría afectar la capacidad de respuesta del organismo y debilitar el vínculo con el territorio.
Los intendentes también hicieron foco en la dimensión regional de la medida. Señalaron que la agencia de Saladillo cumple un papel relevante en la articulación con General Alvear, permitiendo abordar problemáticas comunes y coordinar estrategias productivas.
En ese sentido, consideraron que la decisión del INTA contradice su perfil federal y su histórica inserción en el interior. “En distritos como los nuestros, estas medidas afectan proyectos en marcha y vínculos construidos durante años”, advirtieron en la presentación.
Por último, Salomón y Capra plantearon la necesidad de abrir un canal de diálogo con las autoridades nacionales para evaluar alternativas que permitan sostener el funcionamiento de la agencia y evitar su cierre.
El pedido de un ex intendente
El ex intendente Carlos Gorosito cuestionó con dureza el cierre de agencias del INTA y recordó declaraciones previas de Milei sobre el rol del Estado. Afirmó que al mandatario “no le importa la investigación y extensión, y mucho menos la producción y el trabajo”.
Además, advirtió que el desmantelamiento del organismo tendrá consecuencias a futuro y convocó a la dirigencia a reaccionar, aunque consideró que revertir la decisión es difícil: “Pedirle al Gobierno Libertario que revea la medida es como ladrarle a la luna”.


