"Pregúntenle a él": la escribana de Adorni evitó responder y apuntó al funcionario
Adriana Nechevenko declaró durante más de tres horas ante el fiscal Gerardo Pollicita en la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete.
La escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster se presentó este miércoles en los tribunales de Comodoro Py para declarar como testigo en la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. La audiencia, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, se extendió por más de tres horas.
Nechevenko llegó poco antes de las 9:00 acompañada por dos hombres y aguardó en la planta baja hasta las 10:00, cuando ingresó a la fiscalía. Durante la declaración, en la que estuvo presente el abogado de Adorni, Matías Ledesma, aportó documentación vinculada a las operaciones inmobiliarias en las que intervino.
A la salida, cerca de las 13:00, la escribana mantuvo un breve intercambio con la prensa. Consultada por el origen del dinero utilizado por el funcionario para adquirir un departamento en la calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito, respondió: “Pregúntenle a él”.
En su testimonio, Nechevenko sostuvo que no detectó irregularidades. “No advertí irregularidades en la compra-venta. En el caso de Miró no hubo préstamos de dinero en efectivo”, afirmó; y explicó que se trató de “una compra venta con una hipoteca por saldo de precio”, en referencia a la operatoria con las vendedoras Claudia Sbabo y Beatriz Viegas.
Sin embargo, evitó referirse a otros puntos bajo investigación. Ante preguntas sobre las siete visitas que realizó a la Casa Rosada entre 2024 y 2025, se negó a responder: “No lo puedo decir, a mi cliente no le gustaría que yo lo diga”.
Cabe recordar que la escribana intervino en distintas operaciones de la familia Adorni, entre ellas el departamento de la calle Asamblea al 1100, en Parque Chacabuco; el inmueble de Miró al 500; y una propiedad en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz, a nombre de la esposa del funcionario, Bettina Angeletti. Algunas de estas propiedades no figuran en la declaración jurada del jefe de Gabinete.
Uno de los ejes de la investigación es el valor declarado del departamento de Caballito, que según registros oficiales fue adquirido por 230.000 dólares, un monto por debajo de los valores de mercado en la zona. Además, se analiza el esquema de financiamiento: en la escritura se consigna que Sbabo y Viegas habrían aportado 100.000 dólares cada una mediante una hipoteca, mientras que Adorni habría completado el pago con 30.000 dólares.
Una operatoria similar aparece en la propiedad de la avenida Asamblea, donde intervinieron dos jubiladas, Graciela Isabel Molina de Cancio y Victoria María José Cancio, con aportes de 85.000 y 15.000 dólares, respectivamente, también bajo garantía hipotecaria.
En ese marco, el fiscal Pollicita dispuso citar como testigos a las cuatro mujeres involucradas en estas operaciones. Deberán declarar bajo juramento para precisar cómo se realizaron los acuerdos y si existieron efectivamente los préstamos o si se trató de maniobras simuladas.
La causa busca determinar si los movimientos patrimoniales del funcionario se corresponden con sus ingresos declarados. En ese contexto, la Justicia también analiza la evolución de su patrimonio desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en la que incorporó propiedades que quedaron registradas a valores considerados bajos en relación al mercado.
Por el momento, la investigación continúa con la toma de testimoniales y el análisis de la documentación aportada.
Adriana Mónica Nechevenko trabajó para el grupo de empresarios narco dueños de la firma DROFASA, que en 2008 llegó a importar casi 10 toneladas de efedrina.




