Cianobacterias contra la contaminación: Su uso como purificadoras del agua y fertilizadoras de suelos
Desde el INTEMA de Mar del Plata desarrollan un método que utiliza estos organismos para la biorremediación y biofertilización de recursos naturales. CódigoBAIRES dialogó con la doctora Josefa Martucci, integrante del proyecto.
Por Romina Toledo
Las cianobacterias son organismos fotosintéticos que suelen tener mala fama. Pero desde el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el CONICET, desarrollaron un mecanismo que las emplea para purificar agua con contaminantes.
Las doctoras Josefa Martucci y Cintia Meiorin, junto a la becaria doctoral Martina D´Orso, integran el grupo de investigación que trabaja en su utilización en la biorremediación de aguas y la biofertilización de suelos. Lo hacen en conjunto con el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (INBIOTEC), también del CONICET, y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la provincia de Buenos Aires.

En diálogo con CódigoBAIRES, Josefa Martucci explicó que encapsulan a las cianobacterias en un polímero natural al que suman propiedades magnéticas. “Entonces están protegidas, limpian el agua desde adentro de su cápsula y cuando terminan pasamos un imán y las retiramos del medio”, agregó.
A su vez, planteó a estos microorganismos como “una solución real y económica para los municipios, una alternativa mucho más amigable y eficiente que los métodos tradicionales”.
Originales de Mar del Plata
Las investigadoras que desarrollan la bio solución conforman el Grupo de Materiales Sostenibles del INTEMA. Allí, tienen como objetivo diseñar materiales basados en recursos renovables que reemplacen a los de uso tradicional, en áreas como envases inteligentes, construcción, adhesivos y en sistemas de remediación.
Dentro del último área realizaban una remediación pasiva, es decir, con “filtros o materiales super absorbentes que pueden limpiar las aguas y retienen los contaminantes en su estructura”, explicó la Doctora del CONICET. “El problema es: ¿qué hacemos con este material una vez que fue usado? En general terminan en rellenos sanitarios”.
Por ello les surgió la idea de acudir a la biorremediación. “En colaboración con el INBIOTEC, elegimos trabajar con una cianobacteria que ellos aislaron de cuerpos de agua dulce de la provincia de Buenos Aires, que no solo tiene capacidad de metabolizar compuestos tóxicos, sino que además tiene la capacidad de fijar nitrógeno en suelo”.
Por eso, luego de cumplir su función como purificadoras del agua, se puede depositar a las cianobacterias en suelos para su mineralización. “De esta manera cerramos el ciclo de vida del material que desarrollamos”, concluyó Josefa Martucci.
La especialista manifestó que al ser una tecnología que se basa en una cepa autóctona de la zona, existe la posibilidad de aplicarla en diferentes lugares de la provincia. En un principio, se considera su posible uso en el sector productivo bonaerense agrario y en la industria textil.



