Combustibles, logística y costos disparan nuevos aumentos en productos básicos
Remarcaciones de hasta 12% en alimentos, limpieza y bebidas sacuden las góndolas. Con combustibles en alza y consumo en caída, crece la presión inflacionaria y se complica el escenario económico.
Las listas de precios volvieron a moverse con fuerza en los últimos días y ya impactan de lleno en supermercados y mayoristas. Con aumentos que llegan hasta el 12% en alimentos, bebidas y productos de limpieza, el escenario marca un quiebre respecto a la relativa calma de semanas anteriores y anticipa un piso inflacionario cercano —o incluso superior— al 3% mensual.
El fenómeno no es aislado. En mayoristas se detectaron subas de entre 8% y 12% en pomadas y artículos de limpieza, incrementos de entre 8% y 9% en quesos, hasta 9% en azúcar y edulcorantes, y entre 7% y 9% en yerbas. También hubo ajustes del 6,5% en lácteos, 6% en jabones y 6,5% en harinas, un insumo clave para el consumo diario.
A nivel de marcas, las listas reflejan esa misma tendencia: productos de limpieza con subas de hasta 12%, lácteos con ajustes de entre 3% y 6,5%, salchichas con incrementos del 7% y aderezos que rondan el 7% al 8%. Incluso productos básicos como el alcohol etílico o velas registraron aumentos cercanos al 9%.
El salto no es casual. Detrás aparece con fuerza el impacto del aumento de combustibles —cercano al 20% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente— que encarece la logística y se traslada rápidamente a precios. “Los productos más afectados son los de abastecimiento diario, como panificados, lácteos y carnes”, explicó Armando Farina, de la cámara mayorista CADAM.
El impacto más fuerte se observa en los alimentos frescos, donde las subas resultan aún más pronunciadas. De acuerdo con los listados de precios mayoristas del Mercado Central, entre marzo y abril las frutas registraron aumentos de hasta el 40%, mientras que las verduras escalaron, en algunos casos, hasta el 70%.
Productos clave de la mesa diaria muestran incrementos contundentes: la papa y la cebolla superaron el 50% en pocas semanas, y el tomate ronda el 40%. Se trata de bienes esenciales, con fuerte incidencia en el consumo de los sectores de menores ingresos, lo que potencia el efecto regresivo de la inflación.



