La Justicia de EE.UU. falló a favor de Argentina y dejó a Milei celebrando los argumentos de Kicillof
El fallo en EE.UU. anuló la condena por YPF y validó la expropiación de 2012, dejando al Gobierno celebrando una postura que siempre defendió Kicillof.
El Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York resolvió anular la condena contra la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF y dejó sin efecto el pago de más de 16.000 millones de dólares que había sido fijado en primera instancia. La decisión revierte el fallo dictado en 2023 por la jueza Loretta Preska y ordena continuar el proceso conforme a los nuevos lineamientos establecidos por la Cámara.
El pronunciamiento judicial desestima los reclamos de los fondos demandantes, al considerar que no existió un incumplimiento contractual por parte del Estado argentino en el marco de la estatización de la petrolera. En esa línea, también confirma que YPF no tiene responsabilidad en el caso, tal como había sido determinado previamente.
La resolución fue celebrada por el presidente Javier Milei, quien destacó que el país evitó un desembolso millonario y lo presentó como un logro de su gestión. Sin embargo, el contenido del fallo introduce un elemento incómodo para el discurso oficial, ya que respalda los argumentos centrales que Axel Kicillof sostuvo desde el inicio del litigio.
*GANAMOS EL JUICIO DE YPF*
— Javier Milei (@JMilei) March 27, 2026
La Camara acaba de revocar totalmente la condena contra la Argentina: el mejor escenario posible (y con menos del 15% de probabilidades de ocurrencia).
Esto implica que Argentina no debe pagar NADA de los aproximadamente hoy USD 18MIL MILLONES (un poco… https://t.co/r73pVtRDPj
El actual gobernador bonaerense había cuestionado con dureza la sentencia de primera instancia y sostenido que la expropiación se realizó conforme a la Constitución Nacional, con aprobación del Congreso y pago de la indemnización correspondiente a Repsol, que luego desistió de sus reclamos judiciales. La decisión de la Cámara parece confirmar esa postura.
En ese contexto, desde el oficialismo bonaerense no tardaron en marcar el contraste. El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, sintetizó la lectura política del fallo con un mensaje breve en redes sociales: “Axel tenía razón. Fin.”. La frase, aunque escueta, funcionó como respuesta a meses de cuestionamientos y también como una alusión a los tonos altisonantes que habían dominado el debate público.
Axel tenía razón. Fin.
— Andrés Larroque (@larroqueandres) March 27, 2026
El “fin” al que refiere Larroque dialoga, además, con el estilo confrontativo que caracterizó a voceros del Gobierno nacional, entre ellos el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, hoy envuelto en polémicas por presuntas dádivas vinculadas a sus viajes al exterior.
Así, mientras el Gobierno busca capitalizar el resultado como propio, el fallo expone una paradoja difícil de eludir: el desenlace favorable para la Argentina se apoya en fundamentos que contradicen el relato construido durante años contra la expropiación de YPF.
Al mismo tiempo, el recorrido del caso deja interrogantes sobre el funcionamiento de los litigios internacionales. Un mismo expediente pasó de una condena multimillonaria a su anulación total, con interpretaciones opuestas sobre aspectos centrales. En ese marco, también pesaron factores políticos y posicionamientos del propio gobierno de Estados Unidos, que en instancias recientes respaldó la postura argentina.
Detalles del fallo
Entre los principales argumentos, el tribunal sostuvo que los estatutos de la compañía no constituyen un contrato bilateral que habilite este tipo de demandas y que, aun en ese supuesto, las acciones quedarían limitadas por la legislación argentina en materia de expropiaciones. Según la resolución, esa normativa impide que reclamos de terceros interfieran con decisiones soberanas adoptadas por el Congreso Nacional.
En ese punto, la clave del fallo radica en la validación del proceso de expropiación llevado adelante en 2012: la decisión de avanzar sobre el 51% de YPF fue adoptada por el Congreso de la Nación mediante una ley, en el marco del derecho público argentino. Bajo ese esquema, una norma sancionada por el Poder Legislativo tiene jerarquía superior a los estatutos de una empresa privada, lo que deja sin sustento cualquier reclamo basado en esas reglas societarias, y más aún cuando es impulsado por fondos de inversión en tribunales extranjeros.
De este modo, la Cámara de Apelaciones no solo revierte la condena, sino que también convalida el encuadre legal de la estatización impulsada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con Axel Kicillof como ministro de Economía. Además, rechazó la aplicación de la doctrina del “promissory estoppel” y remarcó que, bajo el derecho argentino, no corresponde utilizar ese criterio como fuente autónoma de obligación.
La causa, iniciada en 2015, había tenido un punto de inflexión en septiembre de 2023, cuando Preska determinó que la Argentina debía indemnizar a los fondos Petersen Energía y Eton Park. Incluso, en 2025, había ordenado avanzar sobre las acciones de YPF como forma de pago, una medida que ahora también quedó sin efecto tras la revisión del tribunal superior.
De cara a lo que viene, aún existe la posibilidad de que las partes intenten llegar a la Corte Suprema estadounidense. Sin embargo, más allá de los próximos pasos judiciales, el fallo ya redefine el sentido del caso: lejos de confirmar irregularidades, termina consolidando la validez de una decisión política que había sido fuertemente cuestionada y que ahora encuentra respaldo en la propia Justicia que la había puesto en duda.




