Pese al fuerte recorte del Gobierno, la universidad pública argentina sostiene su prestigio global

A pesar del ajuste de Milei, las universidades públicas argentinas sostienen su nivel y logran reconocimiento en el ranking QS 2026.

Nazareno Napal
25/03/2026
Pese al fuerte recorte del Gobierno, la universidad pública argentina sostiene su prestigio global

En medio de un escenario marcado por el ajuste presupuestario y las tensiones con el Gobierno nacional, el sistema universitario argentino vuelve a dar una señal de resiliencia: pese a los recortes y la incertidumbre financiera, las casas de estudio públicas lograron sostener, e incluso mejorar, su posicionamiento en los rankings internacionales más exigentes.

La edición 2026 del Ranking QS por disciplinas ofrece una radiografía contundente. Más de 21.000 programas universitarios fueron evaluados a nivel global, y 16 instituciones argentinas lograron 134 apariciones en distintas áreas del conocimiento. El saldo general es positivo: se registraron más mejoras que retrocesos, en un contexto donde la competencia académica internacional es cada vez más intensa.

Este desempeño cobra especial relevancia si se lo pone en perspectiva con la política de ajuste impulsada por el gobierno de Javier Milei, que implicó un recorte cercano al 40% del presupuesto universitario. A pesar de ese escenario adverso, y de la falta de reglamentación de la Ley de Financiamiento Universitario, el sistema logró sostener 18 ubicaciones dentro del top 100 mundial por disciplina, igualando los niveles del año anterior.

El área de Artes y Humanidades vuelve a consolidarse como uno de los principales bastiones del país, con seis universidades ubicadas entre las 500 mejores del mundo. Se trata de un crecimiento sostenido que contrasta con las dificultades económicas que atraviesan las instituciones, y que expone el peso de la tradición académica argentina frente a políticas que tienden a desfinanciarla.

La UNLP, símbolo del crecimiento en un contexto adverso

En este mapa, la Universidad Nacional de La Plata protagoniza uno de los avances más significativos. Tras más de una década, logró reingresar al top 500 mundial, ubicándose en el puesto 458 del ranking QS 2026. El salto es notable: escaló 76 posiciones respecto al año anterior y consolidó una tendencia de crecimiento sostenido durante los últimos cinco años.

El recorrido reciente de la UNLP refleja esa evolución: luego de caer entre 2015 y 2021, la institución inició un proceso de recuperación que la llevó del puesto 540 en 2024 al 458 actual. Este desempeño le permitió posicionarse como la segunda mejor universidad del país, solo por detrás de la Universidad de Buenos Aires, que se ubicó en el puesto 84 a nivel global.

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A nivel regional, la casa de estudios platense también avanzó, alcanzando el puesto 21 en América Latina y el Caribe. Su desempeño se explica por indicadores sólidos como la reputación académica, las redes internacionales de investigación y el impacto web, donde obtuvo puntajes particularmente altos.

En cuanto a disciplinas, la UNLP logró destacarse en áreas como Estudios del Desarrollo (entre los puestos 51 y 100) y Gestión de Hospitalidad y Ocio (101-150), además de mantener presencia en Antropología, Historia, Agricultura, Derecho y Ciencias Sociales, entre otras. Esta diversidad refuerza su perfil como universidad integral con proyección global.

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El dato de fondo, sin embargo, excede los números: mientras el Gobierno sostiene una política de desfinanciamiento y desdén hacia la universidad pública, el sistema argentino continúa demostrando competitividad y reconocimiento internacional. Lejos de ser fruto de la coyuntura, estos logros parecen apoyarse en una tradición académica sólida que, incluso en condiciones adversas, sigue dando resultados.

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