Más de la mitad de los argentinos no llega a mitad de mes y crece el endeudamiento
El 83,9% asegura que su salario no le gana a la inflación y más de la mitad no llega al día 20, en un contexto de creciente endeudamiento familiar.
El último Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix expone un escenario económico cada vez más complejo para los argentinos, con un fuerte deterioro en las condiciones de vida y una percepción mayoritariamente negativa tanto de la situación personal como del rumbo del país.
El relevamiento, realizado en marzo de 2026 sobre 1.198 casos a nivel nacional, muestra que la crisis económica dejó de ser una preocupación abstracta para instalarse de lleno en la vida cotidiana. La mayoría de los encuestados manifiesta dificultades concretas para sostener sus ingresos, pagar deudas y llegar a fin de mes.
En términos de autopercepción social, el informe refleja un corrimiento hacia abajo: el 53,3% se identifica como clase baja, mientras que solo el 8,7% se ubica en el nivel alto. Esta configuración evidencia una sensación extendida de vulnerabilidad económica y pérdida de estabilidad, con una clase media que se reduce y se aproxima cada vez más a los sectores más golpeados.
La evaluación de la economía personal también confirma este deterioro. Predominan las respuestas negativas, en línea con una percepción crítica de la situación general del país, donde la mayoría califica el contexto como “malo” o “muy malo”. Lejos de mejorar, los indicadores muestran un empeoramiento en marzo, consolidando un clima de pesimismo sostenido.
Salarios que no alcanzan y deuda para subsistir
Uno de los datos más contundentes del informe es la pérdida del poder adquisitivo. El 83,9% de los encuestados afirma que su salario no le gana a la inflación, mientras que el 56,3% reconoce que no logra llegar al dia 20 de cada mes con sus ingresos. Este escenario describe un deterioro material persistente que impacta directamente en el consumo y en la calidad de vida.

En paralelo, el endeudamiento aparece como una herramienta de supervivencia más que como una decisión financiera. El 56,4% de los hogares tomó algún crédito en los últimos seis meses y, dentro de ese universo, casi nueve de cada diez enfrentan dificultades para pagarlo. La mayoría de esas deudas no se destinan a inversiones, sino a cubrir gastos cotidianos, pagar tarjetas o afrontar servicios básicos.

Este circuito, salarios que pierden contra la inflación, ingresos que no alcanzan y deuda creciente, configura un esquema cada vez más frágil. A esto se suma la desconfianza en los datos oficiales: el 65,8% considera que la inflación informada no refleja lo que realmente perciben en su vida diaria, lo que profundiza la incertidumbre económica.
En este contexto, las principales preocupaciones de la sociedad están fuertemente vinculadas a lo económico: el empleo y la desocupación, junto con el salario, la pobreza y el endeudamiento, aparecen entre los problemas más urgentes, consolidando un diagnóstico donde la crisis impacta de lleno en las condiciones materiales de la población.



