"El plan económico apunta a bajar la inflación con más recesión", el análisis de Alexis Dritsos
El economista cuestionó el rumbo oficial y advirtió sobre caída del consumo, pérdida de ingresos y un modelo sostenido en la recesión.
El economista Alexis Dritsos cuestionó con dureza el rumbo económico del Gobierno nacional y rechazó el diagnóstico oficial sobre la desaceleración de la inflación. En diálogo con Código Baires, advirtió que el modelo actual se sostiene en una fuerte recesión, caída del poder adquisitivo y apertura de importaciones, y puso en duda tanto los resultados como las proyecciones oficiales.
Al ser consultado sobre las expectativas del Ejecutivo de alcanzar niveles cercanos al 0% de inflación, Dritsos fue categórico: “Yo la verdad que no puedo compartir el diagnóstico que hace el gobierno respecto a la inflación”. En ese sentido, señaló que “la tendencia la marcaste vos” y remarcó que, tras haber alcanzado un piso cercano al 1,5% mensual, el índice volvió a mostrar una dinámica ascendente pese al esquema aplicado.
“El modelo apunta a frenar la inflación mediante una receta absolutamente recesiva”, explicó, al tiempo que detalló que se basa en “destruir el nivel de ingreso de gran parte de la sociedad”, lo que genera menor demanda y, en consecuencia, contención de precios. A esto le sumó “un dólar planchado como ancla central” y “la apertura indiscriminada con reducción de aranceles”, lo que deriva en “una gran cantidad de productos importados con precios muy bajos”.
Para Dritsos, estos factores no constituyen un esquema virtuoso sino una repetición de políticas ya aplicadas en el país: “La misma fórmula que fracasó tantas veces de Martínez de Hoz, Cavallo con Menem, después De la Rúa, después Macri, hoy siga teniendo cierto grado de apoyo”. En esa línea, consideró que el contexto actual está marcado por “resultados muy malos y dirigidos por un liderazgo bizarro, muy agresivo y surrealista”.
Al analizar la posibilidad de que el Gobierno logre efectivamente bajar la inflación a niveles mínimos, el economista advirtió sobre las consecuencias sociales de ese escenario. “Estaríamos efectivamente ante la paz de los cementerios”, afirmó, y profundizó con una metáfora: “¿Qué hago? ¿Mato a un montón de gente que gana poco para que el salario promedio me dé más? Bueno, este es el esquema de pensamiento de esta conducción económica”.
Además, remarcó que la caída de la recaudación ya tiene impacto en las cuentas públicas: “Hay una caída casi del 10% en términos reales a febrero de la recaudación de impuestos”, lo que refleja “la recesión que hay” y anticipa “mayor ajuste”. En ese marco, sostuvo que el Gobierno “va a tratar de frenar el proceso inflacionario a partir de más recesión” y que “no se vislumbra un cambio en la política cambiaria”.
Respecto de la decisión oficial de homologar paritarias con aumentos de hasta el 2%, Dritsos interpretó que se trata de una señal implícita sobre el piso inflacionario: “No muestra consistencia el discurso triunfalista con los hechos”. Y agregó: “No resiste un análisis muy serio la política económica”, al tiempo que cuestionó las cifras oficiales sobre pobreza.
Inflación mayorista y consumo en caída
En otro tramo de la entrevista, el economista se refirió a la reciente baja de la inflación mayorista, celebrada por el Gobierno. “La inflación mayorista no es la que ve el consumidor”, aclaró, y explicó que corresponde a “los precios al por mayor”, es decir, a las transacciones entre empresas.
A su entender, la caída de este indicador responde más a la recesión que a una mejora estructural: “Cuando yo tengo una fábrica que producía mil pares de zapatos y no vendo, empiezo a tener que regalar la mercadería producto de la recesión”. Por eso, sostuvo que este fenómeno “está más vinculado a la recesión que a algo virtuoso”.
En esa línea, advirtió que la baja en los precios mayoristas no necesariamente se traslada al consumidor final. “Hay una inercia inflacionaria real, la que vive la gente en la última fase del proceso de venta”, explicó, y agregó que los comerciantes enfrentan costos crecientes en alquileres, logística y combustibles. “Todos esos sobrecostos siguen con la misma dinámica inflacionaria”, indicó.
El impacto de la crisis también se refleja en el consumo. “Han habido más de 20.000 cierres de empresas en la Argentina con Milei, se han perdido unos 290.000 puestos de trabajo formales”, afirmó Dritsos. A esto sumó la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de la morosidad: “La mora de los bancos está en torno al 10% y en financiaciones de casas de electrodomésticos por arriba del 20%”.
En ese contexto, remarcó que ni siquiera las promociones logran reactivar la demanda: “Ni aún con financiación, ni aún a precio de regalo, hay mucha gente que ya no puede acceder a comprar”. Según explicó, esto responde a “la caída del ingreso” y a un deterioro generalizado de las condiciones económicas.
Finalmente, el economista trazó un panorama social crítico y alertó sobre situaciones extremas. “Hay jubilados que está decidiendo comer o tomar un medicamento”, sostuvo, y calificó el escenario como “muy calamitoso”. En ese sentido, cuestionó la falta de visibilidad de estas problemáticas: “Llama mucho la atención que no se refleje en la discusión pública”.
Para Dritsos, el debate económico actual omite variables clave para el desarrollo: “La competitividad no pasa por bajarle las cargas al trabajo”, sino por reformas en el sistema impositivo, acceso al crédito, infraestructura y un tipo de cambio adecuado. “Es muy pobre el razonamiento”, concluyó, y reclamó “respuestas contundentes desde la economía y la política” frente a lo que definió como “barbaridades que todavía se sostienen bastante”.
*La imagen con que la que está ilustrado este artículo fue generada por inteligencia artificial*



