Inflación sin freno, salarios pisados y jubilaciones en caída: El combo que golpea al bolsillo
El economista Ismael Bermúdez advirtió que la inflación podría volver a superar el 3%, mientras salarios y jubilaciones siguen perdiendo frente a los aumentos de tarifas y servicios.
El economista Ismael Bermúdez analizó el escenario económico tras conocerse un nuevo dato de inflación que no logra perforar el piso del 3% mensual y cuestionó las políticas del Gobierno nacional en materia de precios regulados, salarios y jubilaciones. En diálogo con Código Baires, advirtió que el panorama económico sigue siendo complejo para amplios sectores de la población y sostuvo que la combinación de aumentos tarifarios, pérdida de poder adquisitivo y caída de la actividad genera un cuadro “muy preocupante”.
Al ser consultado sobre el escenario que se configura tras otro mes con una inflación que no baja, Bermúdez apuntó directamente a la política de precios regulados. “Ahí hay una responsabilidad del gobierno porque cuando uno mira los precios autorizados o los aumentos de precios autorizados por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales, los llamados precios regulados, esos están aumentando por arriba de la inflación promedio”, explicó.
En ese sentido, recordó que el propio ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que “no se completó el proceso de recomposición de los precios relativos”. Para Bermúdez, esa afirmación tiene una traducción concreta: “Esto en castellano quiere decir que hay que seguir aumentando las tarifas”. Y detalló que en los últimos meses se registraron fuertes incrementos en servicios públicos: “Por ejemplo, la tarifa de transporte público; en febrero fue muy fuerte el aumento de las tarifas de la electricidad y de gas, y están previstos nuevos aumentos en los servicios públicos”.
El economista también señaló que el impacto inflacionario se amplifica por la indexación de servicios privados. “Ni hablar en los servicios privados, que se ajustan por la inflación del mes anterior. O sea, si la inflación dio 2,9%, las prepagas se van a aumentar más o menos un 2,9%”, afirmó. En esa línea, anticipó nuevos aumentos en la educación privada: “Las cuotas de los colegios en marzo van a tener un aumento, pese a que mucha gente está borrando a sus chicos de la escuela privada porque no pueden pagar la cuota”.
Respecto de la evolución de los ingresos, Bermúdez sostuvo que existe una fuerte restricción salarial. “Hay un cepo salarial. Uno por ciento homologa el Gobierno, 1,2, 1,3%, frente a una inflación del 3%”, señaló. Según explicó, esto provoca que los ingresos pierdan frente a los precios: “Los salarios vienen perdiendo, además de la pérdida de los puestos de trabajo, hay una pérdida también del ingreso de los trabajadores”.
El diagnóstico se vuelve aún más crítico cuando se analizan las jubilaciones. Bermúdez cuestionó el congelamiento del bono que perciben quienes cobran la mínima. “Todos sabemos que tienen el bono congelado en 70.000 pesos hace dos años. Ese bono debería estar ahora en casi 200.000 pesos”, remarcó. En esa línea, calculó el impacto real de esa decisión: “Por no aplicarle la movilidad a ese bono, le están metiendo la mano a los jubilados de haberes mínimos en 130.000 pesos”.
Para dimensionar la pérdida, el economista sostuvo que el recorte es significativo sobre los ingresos mensuales. “Ustedes calculen que en un haber de cuatrocientos y pico mil pesos, 130.000 pesos menos… estamos hablando de casi un 30%. Le metieron la guadaña al ingreso de los jubilados”, afirmó con dureza.
Ese deterioro del poder adquisitivo se refleja, según explicó, en un fenómeno creciente: el aumento de jubilados que deben volver a trabajar. “Hay datos oficiales que indican que creció el número de jubilados que trabajan”, indicó. Sin embargo, aclaró que en la mayoría de los casos se trata de empleos informales y precarios: “Básicamente trabajan en la informalidad, en negro, en tareas prácticamente a veces insalubres”.
Bermúdez describió incluso situaciones extremas. “Los toman para cubrir el turno nocturno en un garaje o en un estacionamiento. Una persona de setenta y pico de años, ochenta años, que no puede descansar de noche porque tiene que estar laburando en algún lugar”, relató. Y agregó que esas condiciones se explican por la necesidad económica: “Les pagan una miseria aprovechándose de que se trata de un jubilado”.
Consultado sobre la posibilidad de que la inflación se acerque al 1% mensual hacia mitad de año, tal como plantea el Gobierno de Javier Milei, Bermúdez se mostró escéptico. Recordó que esa promesa ya se había realizado anteriormente: “El año pasado el gobierno dijo que la inflación iba a estar en torno del uno por ciento, no se cumplió y con ese argumento metió el cepo salarial del uno por ciento para los asalariados”.
Además, advirtió que existen factores internacionales que podrían presionar aún más sobre los precios. “Por esta guerra en el Medio Oriente tenemos una presión adicional sobre el combustible, sobre el gas, etcétera. No sabemos todavía la repercusión que esto puede llegar a tener en la economía internacional y en los precios de los combustibles”, explicó.
En ese contexto, anticipó que marzo podría mostrar un índice elevado por razones estacionales. “Es un mes estacionalmente alto en inflación porque los chicos vuelven a clases, están los aumentos de las cuotas de los colegios, y si le agregamos el tema de los combustibles, evidentemente vamos a tener un panorama posiblemente con una inflación igual al 2,9% o incluso que cruce la barrera del 3%”, advirtió.
Finalmente, Bermúdez remarcó que el problema no se limita al índice inflacionario sino que se combina con una desaceleración de la economía. “Esa inflación se combina con una baja de la actividad económica. Hay más locales cerrados, hay más cierre de empresas”, sostuvo. En ese sentido, mencionó casos recientes de despidos en grandes compañías. “Estamos hablando de empresas que están despidiendo gente por centenares, como es el caso de Granja Tres Arroyos o de FATE”, explicó.
A su vez, señaló que el sector público también está reduciendo personal. “El sector público sigue siendo expulsor de mano de obra. El gobierno lo proclama: dice ‘no hemos terminado con el proceso de motosierras en el sector público’”, afirmó.
Como ejemplo reciente mencionó la apertura de retiros voluntarios en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Según Bermúdez, esa medida refleja la lógica del ajuste estatal: “Mucha gente sabe que si no se anotan al retiro voluntario quizá mañana los cesantean”.
El economista concluyó que el mercado laboral atraviesa un proceso de deterioro simultáneo en los sectores público y privado. “El gobierno nacional es un expulsor de mano de obra allí donde está como empleador, y en el sector privado todos los días nos enteramos de alguna empresa que suspende personal, abre retiros voluntarios o directamente procede con despidos”, cerró.



