Sin neutralidad ni cautela: Milei llama “enemigo” a Irán y toma partido en la guerra
El Presidente respaldó a Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán y volvió a involucrar a la Argentina en un conflicto global con fuertes definiciones.
Las declaraciones del presidente Javier Milei en medio de la escalada bélica en Medio Oriente volvieron a generar polémica, luego de que el mandatario adoptara, una vez más, un posicionamiento explícito a favor de Estados Unidos e Israel frente a Irán, en un contexto internacional de extrema sensibilidad y con antecedentes de atentados en territorio argentino.
Durante una disertación en la Yeshiva University, en la ciudad de Nueva York, Milei aseguró que Irán es “enemigo” de Argentina y reivindicó su alineamiento con Washington y Jerusalén. “Nos han metido dos bombas, una en la AMIA y otra en la Embajada de Israel. Por lo tanto, son nuestros enemigos. Además tengo una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel”, afirmó ante estudiantes que lo aplaudían.
Las palabras del mandatario hicieron referencia a los atentados contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 y contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992, dos de los ataques terroristas más graves sufridos en el país. En ese contexto, Milei no solo reiteró su postura, sino que fue más allá y se definió como “el presidente más sionista del mundo”, al tiempo que sostuvo sobre el conflicto en Medio Oriente: “Vamos a ganar”.
La exposición, que se extendió durante más de una hora en el auditorio Lamport de la institución académica judía, contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el vocero y jefe de Gabinete Manuel Adorni y el canciller Pablo Quirno.
En otro tramo de su discurso, el Presidente también elogió al expresidente estadounidense Donald Trump, al afirmar que “el mundo se salvó por un centímetro” en referencia al intento de asesinato que sufrió durante la campaña electoral en Estados Unidos. Además, defendió el rol de Washington y Jerusalén en el conflicto regional y sostuvo que la confrontación con Irán responde a una disputa geopolítica global y no únicamente a intereses energéticos.
Milei ya había anticipado su postura en una entrevista televisiva desde Estados Unidos, donde expresó su “apoyo total” a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, al que calificó como un “régimen autocrático”. En ese marco, sostuvo que el país persa “no solo desarrolla armas nucleares, sino que además financia el terrorismo internacional”, y señaló que mantiene vínculos con gobiernos como los de Cuba y Venezuela en América Latina.
El mandatario también afirmó que la escalada bélica podría derivar en un “reordenamiento político muy fuerte” a nivel global. Según su análisis, el conflicto podría aislar a China si algunos de sus socios estratégicos pierden peso en el escenario internacional.
Las declaraciones del jefe de Estado se producen en un momento especialmente delicado para la política internacional y reavivan el debate sobre el rol histórico de la Argentina en conflictos globales. Tradicionalmente, el país mantuvo posiciones de relativa neutralidad en disputas entre potencias, una postura que distintos analistas consideran prudente dada la experiencia argentina con ataques terroristas como los que golpearon a Buenos Aires en la década de 1990.
En ese contexto, el alineamiento explícito del gobierno argentino con una de las partes del conflicto generó críticas por los posibles riesgos diplomáticos y de seguridad que podría implicar para el país. Especialistas advierten que declaraciones de ese tenor, realizadas por el jefe de Estado, pueden tener consecuencias en un escenario internacional volátil y con tensiones crecientes en Medio Oriente.
Las palabras de Milei se dieron en el marco de una gira internacional que incluye diversas actividades en Estados Unidos, entre ellas la inauguración de la “Argentina Week”, un evento orientado a promover inversiones y fortalecer vínculos con el sector financiero de Wall Street.
Tras su paso por Nueva York, el mandatario tiene previsto viajar a Chile para participar de la ceremonia de asunción del presidente José Antonio Kast, y posteriormente continuar su gira internacional en Madrid, donde cerrará el Foro Económico de Madrid.
En medio de un escenario internacional convulsionado, las definiciones del Presidente argentino vuelven a poner en discusión el rumbo de la política exterior del país y el grado de involucramiento que el Gobierno está dispuesto a asumir en conflictos que exceden las fronteras nacionales.



