"Un 3% mensual de inflación no es un buen número": la advertencia de un economista
Martín Kalos cuestionó la meta de inflación cero, alertó sobre un modelo “insustentable” y pidió sostener una desinflación gradual y con políticas productivas.
El economista Martín Kalos analizó el rumbo económico del Gobierno y fue categórico al referirse a la promesa oficial de alcanzar la inflación cero en el corto plazo. En diálogo con Código Baires, planteó que no solo es improbable, sino también indeseable acelerar un proceso que, por naturaleza, demanda tiempo y consistencia. “No hay ninguna chance de que cumpla”, afirmó ante la consulta sobre si el Ejecutivo podrá llevar la inflación a cero en los próximos meses.
Kalos recordó que no es la primera vez que se formulan este tipo de promesas y advirtió que el propio discurso oficial termina condicionando la estrategia económica. “El gobierno podría tranquilamente bajar un poco y hacer algo realista, mantener un ritmo de desinflación, pero se pisa con su propio discurso”, explicó. En ese sentido, repasó que tras alcanzar un 1,5% mensual en mayo de 2025, “un muy buen número”, aunque “insustentable”, la inflación volvió a acelerarse hasta el 3% en la última medición. “Un 3% mensual no es un buen número. Venimos de inflaciones tan malas en los años pasados, en el final del gobierno de Alberto Fernández, que quizás nos parece bueno, pero es malísimo”, remarcó.
Según su análisis, la desaceleración inicial se apoyó en dos anclas: el dólar y los salarios. “El gobierno usó como ancla para bajar la inflación dos precios durante su primer año y medio de gobierno: el dólar y los sueldos”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que el tipo de cambio “tocó un límite” y que el mercado comenzó a dudar de su sostenibilidad. “A partir del primero de julio se le empezó a disparar, porque el mercado no le creía que podía mantener el dólar bajo”, indicó. En cuanto a los ingresos, señaló que tras una fuerte caída inicial, algunos salarios comenzaron a recuperarse, aunque apenas hasta niveles de hace dos años. “No tiene el gobierno el poder que tuvo para volver a bajar salarios como hizo cuando asumió”, remarcó.
Para Kalos, acelerar artificialmente el proceso podría generar nuevas distorsiones. “Si nosotros hacemos un modelo económico que es insustentable de vuelta, donde volvemos a tener los problemas que tuvimos a lo largo de nuestra historia, le vamos a pifiar”, advirtió. En ese marco, recordó antecedentes como “la convertibilidad, la del DM2, plata dulce” y cuestionó la tendencia histórica a “enamorarse del dólar barato”. Incluso afirmó que el año pasado la estrategia cambiaria estuvo cerca de derivar en una crisis: “Lo salvó el Tesoro de Estados Unidos, si no hubiera terminado en una crisis”.
En el plano fiscal, reconoció que el Gobierno logró equilibrio entre ingresos y gastos, pero cuestionó su sustentabilidad social. “No podés no tener obra pública, porque se te rompen las rutas y tenés que arreglarlas. Eso es obra pública”, ejemplificó. También planteó el debate sobre jubilaciones, ciencia y educación: “Hoy tenés jubilaciones mínimas que están por debajo de la línea de pobreza. Vos podés tener hoy gente adulta mayor que aportó toda su vida, pero ahora jubilada es pobre. Y esto como sociedad, no sé si creemos que es sustentable”.
Uno de los ejes centrales de su crítica apunta a la ausencia de una estrategia productiva. “Mi gran crítica a la estabilización que intenta Milei es que no hace política productiva, no hace política de desarrollo”, señaló. Si bien consideró que hubo un “buen diagnóstico fiscal, monetario y cambiario” en términos generales, sostuvo que sin coordinación entre sector público y privado el esquema pierde viabilidad. “El Estado capitalista es el principal actor de la economía por su tamaño, por lo que puede hacer. Y Milei, en su ideología, niega esa realidad. Y dice que el Estado no tiene que hacer nada. Y eso es un problema”, afirmó.
Finalmente, Kalos alertó sobre los riesgos institucionales y la falta de consensos duraderos. Describió el escenario actual como “una versión más desequilibrada del histórico péndulo argentino”, con políticas que oscilan de un extremo a otro. “Lo que logró es que no le den dónde bajan los decretos. ¿Qué impide que venga el próximo y por decreto dé marcha atrás con todo lo que Milei hizo?”, planteó, en referencia al uso intensivo de decretos. A su entender, la clave pasa por construir acuerdos que otorguen previsibilidad: “Nosotros necesitamos cierta estabilidad también de las políticas. Y eso lo tiene que construir la política. Hacer política no es simplemente ejercer el poder de manera autoritaria. Es construir ciertos diálogos, ciertos consensos”.
En ese marco, concluyó con una reflexión sobre el debate de fondo: “¿Podemos ser algo equilibrado alguna vez y mantener una política? Me parece que esa es la pregunta de fondo”.



