Trabajadores de Fate resisten el cierre y profundizan el plan de lucha
Luego del despido de 900 empleados, se realizó un corte en Panamericana con apoyo de otros gremios. La empresa quedó bajo conciliación obligatoria y continúan las negociaciones.
Hace algunos días se dio a conocer el cierre de la fábrica de neumáticos Fate, que dejó como saldo el despido de 900 trabajadores, quienes rechazan la medida y pusieron en marcha un plan de lucha que tuvo su expresión este jueves en un corte sobre la Panamericana.
Respecto a la actividad, uno de los trabajadores de FATE, Víctor Ottoboni, señaló que la decisión se tomó luego de una asamblea, donde resolvieron realizar el corte con el acompañamiento de otros gremios. “Hoy tuvimos una asamblea, se resolvió fortalecer la permanencia dentro de la planta y se participó de un corte que se hizo acá junto a otros trabajadores de fábricas de otros gremios”, expresó.
Según Ottoboni, el acompañamiento sindical fue clave para llevar adelante la medida. “Siempre hemos contado en las distintas luchas que hemos tenido apoyo de distintas organizaciones, también hemos ido a apoyar en distintos lugares cuando han sido saqueados, como en Tortuguitas, también con los trabajadores de Georgalos”, señaló.
El cierre de la fábrica era uno de los escenarios que los trabajadores contemplaban, aunque lo consideraban de los más impensados. La situación continúa ahora bajo conciliación obligatoria, convocada tanto por el gobierno de Axel Kicillof como por el de Javier Milei. En ese marco, ambas partes se encuentran en instancia de negociación y mantienen reuniones.
Las razones del cierre aún no están claras y los trabajadores apuntan a la falta de diálogo por parte de las autoridades. “Hay que ver por qué actúa de esta forma la patronal de FATE, por qué ocultaron este plan hasta último momento. Incluso preguntábamos a gente de la jefatura y no sabían nada, evidentemente había un plan guardado, que para mí tiene que ver con el efecto que querían generar, que sea un golpe para los compañeros”, aseguró.
Sobre los objetivos de las próximas semanas, Ottoboni señaló que están enfocados en “fortalecer la permanencia y que vengan más compañeros a la puerta de la fábrica”. Además, agregó que “la mejor forma de luchar por nuestro puesto de trabajo es estar acá en la fábrica, defendiendo la fuente laboral, sabemos que si salimos no vamos a entrar más”, indicó.
El trabajador también apuntó contra el dueño de la empresa y sostuvo que no existe una crisis que justifique la decisión de despedir empleados. “Madanes es uno de los empresarios más grandes del país, no tiene ninguna crisis, sí tiene algunas contradicciones con la política del Gobierno, sobre todo la política de importaciones”.
En ese sentido, mencionó que los aranceles impulsados por Donald Trump a las importaciones de aluminio serían uno de los factores que colocan a Madanes en la vereda de enfrente del Gobierno nacional.
El conflicto continuará bajo conciliación obligatoria. Mientras tanto, los trabajadores permanecen en la fábrica, en sus puestos, en rechazo al cierre de la empresa, que —según denuncian— viene atravesando un proceso de deterioro desde hace meses. Primero se produjeron 130 despidos y luego comenzaron presiones para que más trabajadores renuncien.
“Hoy no tenemos un plan que podamos decir que nos llevaría hacia ahí. Porque acá son varios. Esto depende del gobierno, de la empresa y de nosotros, los trabajadores, del sindicato. Pero hay un elemento que tiene que ver con el gobierno nacional que es determinante para que esto cambie”, cerró.


