Trabajadores de Fate cortan la Panamericana
Operarios de FATE S.A.I.C. protestan en Virreyes contra el cierre de la planta y los más de 900 despidos en el marco del paro general.
Trabajadores de FATE S.A.I.C., junto a docentes nucleados en Confederación de Trabajadores de la Educación y de la República Argentina (CTERA) y organizaciones sociales, realizan este jueves una protesta con corte en la Autopista Panamericana, a la altura de la localidad bonaerense de Virreyes, en rechazo al cierre de la planta de la empresa y a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La manifestación se desarrolló en el ramal Tigre, a la altura de la calle Uruguay, en el marco del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), que incluye movilizaciones en distintos puntos del país contra el proyecto de ley que se debate en el Congreso.
Durante la protesta, personal de la Gendarmería Nacional Argentina intervino en el lugar y solicitó a los manifestantes que liberaran al menos un carril para permitir la circulación vehicular en una de las principales arterias de acceso del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Los trabajadores accedieron al pedido y habilitaron un corredor para el tránsito, que circula de manera limitada. Según se informó, el flujo vehicular fue menor al habitual debido a la jornada de paro, mientras que los automovilistas pudieron utilizar desvíos alternativos, como la avenida Avellaneda.
Durante la protesta, operarios de la empresa expresaron su rechazo a los despidos y reclamaron mayor intervención sindical ante el conflicto. La manifestación también contó con el apoyo de representantes gremiales de otras compañías que atraviesan disputas laborales, como Georgalos y Lustramax, además de dirigentes de organizaciones políticas de izquierda.
El conflicto tiene origen tras el anuncio del cierre definitivo de la planta de FATE en San Fernando, que afecta a más de 900 trabajadores. Frente a esta situación, el Gobierno nacional y la administración bonaerense encabezada por Axel Kicillof dictaron la conciliación obligatoria, medida que dejó sin efecto los despidos y abrió una instancia de negociación entre las partes. La decisión fue instrumentada por la Secretaría de Trabajo de la Nación Argentina, conducida por Julio Cordero, con el objetivo de descomprimir el conflicto y garantizar la continuidad de las negociaciones.
Sin embargo, los trabajadores mantuvieron las medidas de protesta y denunciaron incertidumbre sobre su situación laboral, al tiempo que exigieron la reapertura de la planta y la preservación de los puestos de trabajo.
Vigilia y orden de desalojo en la planta
En paralelo, un grupo de operarios permanece en vigilia en el predio industrial de la empresa en San Fernando. La permanencia motivó una intervención judicial luego de que la compañía solicitara el desalojo del establecimiento.
El juez de Garantías Esteban Eduardo Rossignoli, titular del Juzgado de Garantías N°4, ordenó el desalojo del inmueble ubicado en Virreyes y su restitución a los titulares de la firma, aunque aclaró que la medida no restringe el derecho constitucional a manifestarse fuera del predio y que el uso de la fuerza pública debe limitarse a lo estrictamente necesario.
Las movilizaciones se extendieron a otros sectores del Área Metropolitana de Buenos Aires. Organizaciones sociales y partidos de izquierda también realizaron cortes en la Autopista Buenos Aires–La Plata en rechazo a la reforma laboral y en adhesión al paro general, con la intención de movilizarse hacia el Congreso.
De esta manera, el conflicto por el cierre de la histórica empresa y el debate por la reforma laboral se consolidaron como ejes centrales de la jornada de protesta, en un escenario de creciente tensión entre trabajadores, sindicatos y el Gobierno nacional.


