Cierra una histórica fábrica de neumáticos y deja más de 900 trabajadores en la calle
El cierre de FATE profundiza la crisis industrial, deja 920 despidos y reaviva el debate sobre la apertura económica y la reforma laboral del Gobierno.
El cierre definitivo de una histórica planta industrial volvió a encender el debate sobre el rumbo económico y laboral en la Argentina. En un contexto marcado por la apertura comercial, la caída del mercado interno y la discusión por la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, el cese de operaciones de la empresa FATE S.A.I.C. dejó a 920 trabajadores sin empleo y generó un fuerte conflicto sindical.
La compañía fabricante de neumáticos anunció el cese inmediato de la actividad en su planta industrial de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, la mayor del país en el sector, con una capacidad productiva superior a los cinco millones de unidades anuales. Con más de 80 años de historia y capitales argentinos, la firma era uno de los principales actores de la industria del neumático y un símbolo del entramado manufacturero nacional.
Desde la empresa argumentaron que la decisión responde a “cambios en las condiciones de mercado” que obligan a encarar el futuro desde un enfoque diferente, un escenario marcado por la pérdida de competitividad, el avance de las importaciones y el deterioro del mercado interno. La compañía destacó su trayectoria en el desarrollo tecnológico, la generación de empleo y su rol como proveedor del sector automotriz, al tiempo que agradeció a trabajadores, clientes y proveedores por el acompañamiento a lo largo de su historia.
Una crisis que golpea a toda la industria
Sin embargo, el anuncio generó un fuerte rechazo entre los trabajadores, quienes denunciaron el carácter inesperado del cierre. Empleados de la planta aseguraron que se enteraron de la decisión al llegar a sus puestos de trabajo y convocaron a movilizaciones para defender sus fuentes laborales. “Tenemos que organizar la lucha para defender nuestros puestos de trabajo”, expresó Víctor Ottoboni, uno de los operarios afectados.
El conflicto escaló con la intervención del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que calificó la medida como un “lock-out patronal” y denunció un accionar antisindical. El gremio, conducido por Alejandro Crespo, sostiene que la empresa intentó disciplinar a los trabajadores y forzar cambios en las condiciones laborales. Según representantes sindicales, un grupo de operarios permaneció dentro de la planta reclamando la continuidad laboral, mientras se desplegó un fuerte operativo policial en el predio.
Desde el sector sindical también responsabilizaron al Gobierno nacional por el contexto que derivó en el cierre, al señalar que la apertura de importaciones facilitó el ingreso de neumáticos. En ese sentido, dirigentes del gremio remarcaron que la producción de la planta cayó de 350 mil neumáticos mensuales a unos 150 mil en los últimos meses.
La crisis de la compañía no surgió de manera repentina. La fábrica permanecía paralizada desde hacía más de un mes y en los últimos años había reducido su dotación de personal, mientras atravesaba tensiones con el sindicato y negociaciones fallidas. En 2024 la firma inició un proceso de ajuste que incluyó despidos y retiros voluntarios, además de solicitar un Procedimiento Preventivo de Crisis ante la Secretaría de Trabajo.
La patronal de FATE anuncia cierre definitivo de la empresa. Hay trabajadores dentro de la planta, que está prácticamente militarizada. A la vez la Policía Bonaerense tira balas de goma contra los trabajadores reunidos en la puerta para resguardar los puestos de trabajo.… pic.twitter.com/DFuUw5COvn
— Christian Castillo (@chipicastillo) February 18, 2026
El trasfondo del conflicto refleja un escenario más amplio que atraviesa a toda la industria del neumático. El sector, que emplea a unos 5.000 trabajadores de manera directa, enfrenta el encarecimiento de insumos estratégicos, el avance de las importaciones, principalmente desde China, y una fuerte retracción del consumo interno
Cierran Fate. Más de 1000 trabajadores despedidos. Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, detenido en un patrullero dentro de la planta. Libertad inmediata al compañero, todo el movimiento obrero a apoyar toda acción de lucha de los trabajadores. Basta de cierres y… pic.twitter.com/mH58Viwn0s
— Néstor Pitrola (@nestorpitrola) February 18, 2026
A la par, el freno en la actividad automotriz redujo la demanda de neumáticos para equipo original, mientras que la pérdida de poder adquisitivo llevó a los consumidores a postergar el recambio o a buscar alternativas más económicas en el exterior. Este cuadro impactó de lleno en la industria nacional, con niveles de actividad que el sector compara con los peores momentos de la crisis de 2001.
El cierre de esta histórica fábrica se produce en medio del debate por la reforma laboral promovida por el oficialismo, cuestionada por sectores sindicales y políticos que advierten que las medidas favorecen a los grandes grupos empresariales en detrimento de los trabajadores. En ese marco, la clausura de plantas industriales, desde pymes hasta compañías emblemáticas, y el aumento de despidos profundizan la discusión sobre el modelo económico y sus consecuencias sociales.
La decisión marca así un punto de quiebre para la industria manufacturera local y abre interrogantes sobre el futuro del sector productivo argentino, mientras crece la tensión entre trabajadores, empresas y el Gobierno en un escenario de fuerte transformación económica.





