US$1000 millones por la membresía: Cómo es el Consejo de Paz de Trump al que se suma Milei
El organismo impulsado por Donald Trump propone una membresía permanente a cambio de un aporte multi millonario, busca posicionarse como alternativa a la ONU y, hasta el momento, solo fue aceptado por tres países.
El Gobierno nacional confirmó que el presidente Javier Milei participará, este jueves en Davos, de la ceremonia de firma del Consejo de Paz (Board of Peace), una iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que plantea un nuevo esquema internacional de intervención en conflictos y establece un elevado costo económico para los países que aspiren a integrar su conducción de manera permanente.
Según los estatutos del organismo, la membresía permanente del Consejo tiene un valor de US$1000 millones. Ese aporte permite a los Estados evitar el límite de mandatos de tres años que rige para el resto de los miembros y garantiza una participación indefinida en la junta. El texto fundacional señala que “esta membresía de tres años no se aplicará a los Estados miembros que aporten más de 1.000 millones de dólares en efectivo al Consejo de Paz en el primer año de la entrada en vigor de esta Carta”.
Funcionarios estadounidenses indicaron que los fondos recaudados se destinarían a la reconstrucción de la Franja de Gaza, aunque el control financiero del organismo quedaría bajo la autoridad exclusiva de Trump.
El Consejo de Paz fue presentado como un organismo destinado a intervenir en regiones afectadas por conflictos armados. En su formulación inicial, tiene como eje Gaza, tras la ofensiva militar israelí, con un plan que incluye la ocupación y posterior reconstrucción del territorio. No obstante, los estatutos revelan una ambición más amplia: el documento cuestiona a “los muchos enfoques de paz” que, según sostiene, “institucionalizan crisis”, en una referencia directa al sistema de Naciones Unidas.
La carta fundacional plantea la creación de una “organización de paz internacional más ágil y eficaz” orientada a “promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera”. En ese marco, el Consejo podría intervenir también en otros escenarios de tensión internacional.
La estructura prevista concentra un poder significativo en el presidente estadounidense. Trump será “el presidente inaugural del Consejo de Paz”, con facultades para invitar discrecionalmente a los países, revocar participaciones, crear o disolver organismos subsidiarios y tener la última palabra en las decisiones adoptadas, aun cuando estas sean votadas de manera conjunta.
Hasta el momento, solo tres países confirmaron su adhesión al Consejo de Paz: Argentina, Hungría y Vietnam. En el caso vietnamita, funcionarios estadounidenses señalaron que la decisión está vinculada a su fuerte dependencia comercial de Estados Unidos. La mayoría de los países consultados optó por someter la propuesta a evaluación técnica de sus cancillerías, sin avanzar en una aceptación formal.
La invitación a la Argentina fue cursada por la Embajada de Estados Unidos a través de canales diplomáticos oficiales. Tras recibirla, Milei expresó públicamente: “Es un honor para mí haber recibido la invitación para que la Argentina integre, como Miembro Fundador, el Board of Peace”. Luego agregó: “Es un honor para nosotros acompañarlos en tamaña responsabilidad”.
La firma de la constitución completa del Consejo y del mandato de su comité ejecutivo está prevista para este jueves en Davos, en el marco del Foro Económico Mundial.

