Esperan que las lluvias traigan alivio en las zonas afectadas por el fuego
Las lluvias previstas para este miércoles y jueves podrían aliviar el trabajo de brigadistas en Chubut, aunque el riesgo de incendios sigue siendo extremo.
En las últimas horas, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó un cambio en las condiciones climáticas para la provincia de Chubut, con lluvias previstas desde este miércoles y hasta la mañana del jueves. El fenómeno genera expectativas de alivio en medio del complejo escenario que atraviesa la Patagonia por los incendios forestales que afectan desde hace semanas a distintos puntos del territorio gobernado por Ignacio “Nacho” Torres.
Los focos ígneos, activos desde hace más de una semana en varias zonas cordilleranas, ya provocaron la quema de miles de hectáreas, evacuaciones preventivas y un despliegue permanente de brigadistas y bomberos que trabajan contra reloj para frenar el avance de las llamas en un contexto marcado por condiciones extremas.
De acuerdo con el SMN, se esperan lluvias aisladas, algunas de ellas de intensidad considerable, con temperaturas que oscilarán entre los 6 y los 18 grados. Sin embargo, el pronóstico también advierte sobre la presencia de fuertes ráfagas de viento, que podrían alcanzar velocidades cercanas a los 90 kilómetros por hora, un factor que mantiene en alerta a las autoridades.
En ese marco, el organismo nacional indicó que este escenario climático se extendería durante varias horas. Si bien la caída de agua podría facilitar las tareas de combate del fuego, el viento representa un riesgo adicional, ya que puede favorecer la propagación de los focos activos y complicar el trabajo en tierra y por aire.
Según información oficial, las llamas ya afectaron a más de 12 mil hectáreas en distintos puntos de Chubut. A pesar del anuncio de lluvias, tanto el SMN como el Servicio Nacional del Manejo del Fuego remarcaron que el índice de riesgo de incendios continúa siendo extremo, lo que obliga a sostener todos los dispositivos de emergencia y a extremar las medidas de prevención.
La situación es particularmente delicada en la zona de Epuyén, donde uno de los focos se reavivó en las laderas del lago, dificultando las tareas de control. Allí, más de 300 brigadistas trabajan desde hace más de ocho días en un terreno de difícil acceso, al que en muchos casos solo se puede llegar en gomones y largas caminatas con el equipamiento a cuestas. Para reforzar el operativo, aviones hidrantes operan de manera constante, recargando agua directamente del lago.
En este contexto, el Servicio Provincial de Manejo del Fuego informó que de los 32 focos detectados inicialmente en la provincia, 22 ya lograron ser extinguidos, aunque la reactivación de algunos incendios mantiene encendida la alarma en la región.
Como respuesta institucional, el Concejo Deliberante de Epuyén aprobó la Ordenanza N° 1388/2026, que declara la catástrofe ígnea en el ejido municipal. La medida habilita al municipio a contar con herramientas excepcionales para atender de forma más eficiente las urgencias derivadas de la emergencia, entre ellas la reconstrucción de viviendas afectadas, además de la asistencia sanitaria y social necesaria para los vecinos damnificados.
En paralelo, las autoridades de Parques Nacionales comenzaron a aplicar sanciones a quienes incumplen las restricciones vigentes. En áreas protegidas de la Patagonia, como los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi, se detectaron personas encendiendo fogatas en zonas prohibidas, con multas que van desde los 400 mil hasta los 6 millones de pesos, según la gravedad de cada caso.
Mientras tanto, el panorama general en el sur argentino sigue siendo crítico. Los incendios mantienen en vilo a localidades de Chubut y Santa Cruz, donde el avance del fuego obligó a evacuar tanto a residentes como a turistas, en una emergencia que aún está lejos de resolverse.




