La industria bonaerense en retroceso: siete meses seguidos de cierre de empresas
Datos oficiales revelan que desde fines de 2023 más de 5.300 empresas dejaron de operar en la Provincia, con despidos y cierres de plantas que agravan la crisis industrial.
El comienzo de 2026 encuentra a la industria bonaerense atravesando un escenario crítico, con despidos, cierres de plantas y un entramado productivo cada vez más golpeado. En ese contexto, datos oficiales difundidos por el ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, volvieron a poner el foco en el fuerte retroceso de las pequeñas y medianas empresas desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Según el informe, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, último período relevado, dejaron de operar 5.335 empresas en territorio bonaerense, lo que configura una tendencia sostenida de deterioro: ya se acumulan siete meses consecutivos con más cierres que aperturas. El impacto no es menor si se tiene en cuenta que 2025 estuvo marcado por conflictos laborales, suspensiones de personal y el cierre definitivo de múltiples firmas que no lograron sostener su actividad frente a la crisis.
Las cifras oficiales reflejan la magnitud del fenómeno. En promedio, durante los primeros meses de la gestión libertaria cerraron unas 232 empresas por mes, lo que equivale a ocho firmas por día que dejaron de funcionar. De acuerdo con el análisis del Ministerio de Economía provincial, aunque el proceso de contracción fue generalizado en el país, con la excepción de Neuquén, la provincia de Buenos Aires concentra una porción mayor del daño debido a su perfil productivo: aporta casi el 50% del valor industrial nacional y alberga a tres de cada diez empresas que cerraron en Argentina.
López no dudó en vincular este escenario con las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional. En una publicación realizada en redes sociales, sostuvo que “no hay misterio” detrás del deterioro del entramado empresarial y apuntó contra “la apertura indiscriminada y el descuido de la actividad real”, factores que, según explicó, golpean de lleno a la industria y al comercio, acelerando la destrucción de empleo y de capacidad productiva.
5.335 empresas bonaerenses dejaron de operar desde la llegada del Gobierno nacional y ya van 7 meses consecutivos de cierres.
— Pablo J. López (@PabloJ_LopezOK) January 12, 2026
En promedio, cerraron 8 firmas por día a lo largo de los 22 meses transcurridos desde noviembre de 2023 hasta el último dato disponible (sep-25). pic.twitter.com/BepK1w6gcD
Los datos oficiales encuentran correlato en una seguidilla de conflictos recientes en el conurbano bonaerense. Días atrás, la empresa agroindustrial GEPSA, radicada en Pilar y dedicada a la producción de alimento balanceado, anunció el cierre de su planta y el despido de 80 trabajadores, quienes permanecen en estado de alerta. A ese caso se sumó la petroquímica Sealed Air, que confirmó la desvinculación de 65 empleados, tras haber anticipado inicialmente cerca de 90, y la firma mayorista Lustramax, con planta en el Parque Industrial de Tortuguitas, que cesanteó a 29 operarios.
La lista se completó con la decisión de la multinacional estadounidense Lamb Weston, fabricante de papas congeladas, que bajó las persianas de su planta en Munro, partido de Vicente López, y dejó sin empleo a alrededor de 100 personas. Un panorama que, según advierten desde el gobierno bonaerense, anticipa un año complejo para la industria y las pymes, con consecuencias directas sobre el empleo y la economía real en la provincia.




