Sealed Air avanzó con 65 despidos pese a la conciliación obligatoria
La empresa de Quilmes había anunciado una reestructuración de la planta y, pese a lo acordado en audiencias con el Ministerio de Trabajo bonaerense, despidió a más empleados de los previstos.
Bajo la excusa de buscar una “reestructuración de la planta”, la empresa Sealed Air de Quilmes intentó despedir a 89 trabajadores. Frente a la protesta, el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria. A pesar de esto, la empresa decidió avanzar con el despido de 65 empleados, en abierta contradicción con la medida.
A raíz de esta situación, los trabajadores decidieron realizar un paro por tiempo indeterminado. Las conversaciones con la empresa venían teniendo altos y bajos, pero desde hace una semana el diálogo se encuentra completamente cortado, tras una audiencia realizada el 29 de diciembre.
En el marco de la conciliación obligatoria se había estipulado que las cesantías alcanzarían a 45 empleados próximos a jubilarse. Sin embargo, la empresa avanzó con 15 despidos más de los que habían sido acordados.
Según planteó la empresa, la exigencia central era un aumento en los niveles de producción. Desde el sector trabajador señalaron que para cumplir con ese objetivo se requiere capacitación, algo que la firma descartó, motivo por el cual avanzó con la reestructuración planificada.
Además de los despidos, desde el Sindicato del Personal Petroquímico denunciaron que las condiciones laborales que ofrecía la empresa eran deplorables, con jornadas de hasta 12 horas. También advirtieron que la firma retirará las horas extras y exigirá una mayor producción.
La empresa cuenta con una planta de 300 trabajadores en el AMBA y, como informó este medio, atraviesa una etapa de “reestructuración”. En ese sentido, Alfredo Piscopo, delegado general de la compañía, expresó que la decisión de recortar personal proviene desde Brasil, México y Estados Unidos.
Los trabajadores continúan tomando medidas de lucha frente a los despidos, con el objetivo de forzar una instancia de negociación que permita arribar a un acuerdo entre las partes.


