Internacionales
A contramano

Argentina, en minoría mundial: Milei respaldó a Trump mientras el mundo condenó la invasión

El Gobierno respaldó la intervención de EE.UU. en Venezuela mientras la ONU, América Latina y las potencias globales condenaron el ataque y alertaron por la soberanía.

Nazareno Napal
06/01/2026
Argentina, en minoría mundial: Milei respaldó a Trump mientras el mundo condenó la invasión

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, desataron una condena mayoritaria en el Consejo de Seguridad de la ONU y profundizaron una grieta diplomática que dejó a la Argentina prácticamente en soledad. Mientras la mayoría de los países denunció una violación flagrante del derecho internacional, el gobierno de Javier Milei no solo respaldó el accionar de Washington, sino que lo celebró abiertamente, alineándose sin matices con la estrategia de Donald Trump.

La sesión de emergencia celebrada este lunes en Nueva York expuso con claridad el contraste. Rusia y China encabezaron las críticas más duras contra Estados Unidos, al que acusaron de “pisotear la soberanía venezolana” y de inaugurar un nuevo ciclo de “neocolonialismo e imperialismo”. El embajador ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, calificó la operación como una “acción criminal” y un “acto de agresión” que vulnera los principios fundamentales del sistema multilateral. Moscú denunció que Washington actúa como un “juez supremo capaz de invadir países, designar culpables y aplicar castigos” según sus propios intereses.

China se expresó en la misma línea. El representante adjunto Sun Lei sostuvo que Estados Unidos “pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos” y advirtió que el uso unilateral de la fuerza “pone en riesgo la paz y la estabilidad regional” y debilita la credibilidad de la ONU. Beijing insistió en que ningún país puede erigirse en “policía del mundo” y reclamó que la crisis venezolana sea abordada mediante mecanismos legales y multilaterales.

En América Latina, la reacción también fue mayoritariamente crítica. México alertó que la agresión militar coloca a la región en un “grave riesgo” y recordó que América Latina y el Caribe son una zona de paz. Colombia comparó la operación con “los peores momentos de injerencia” en la historia regional y ofreció su mediación para evitar una escalada. Cuba calificó el ataque como “bárbaro” y denunció que el objetivo real es imponer un gobierno funcional al acceso estadounidense a los recursos naturales. Brasil y Chile condenaron la intervención armada y rechazaron cualquier salida basada en “protectorados” o imposiciones externas.

En ese escenario, la Argentina quedó ubicada en una vereda opuesta. El embajador Francisco Tropepi expresó ante el Consejo un respaldo explícito a la operación militar ordenada por Trump. “El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro”, afirmó. Además, solicitó a las autoridades que administran la transición venezolana la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde hace más de un año.

La posición argentina contrastó incluso con la del secretario general de la ONU, António Guterres, quien manifestó su “gran alarma” por el ataque y advirtió que la intervención sienta un “precedente peligroso” para el sistema internacional. Guterres exhortó a respetar la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de los Estados, y llamó a evitar una escalada que podría desestabilizar a toda la región.

PUBLICIDAD

Lejos de moderar su postura, el gobierno de Javier Milei profundizó el alineamiento con Washington. En la antesala del Foro Económico de Davos, fuentes oficiales confirmaron que el Presidente respaldará públicamente el accionar de Trump en Venezuela y lo presentará como parte de una defensa del “mundo occidental”. En Casa Rosada no ocultaron su satisfacción por la operación militar: “Fue un operativo quirúrgico, exitoso y eficiente”, sintetizaron.

Mientras el mundo debate los límites del uso de la fuerza y advierte sobre el deterioro del orden multilateral, la Argentina eligió correrse del consenso regional y global para abrazar una política exterior de alineamiento casi automático con Estados Unidos. Un posicionamiento que, lejos de fortalecer su inserción internacional, la deja cada vez más aislada, asociada a una estrategia que muchos gobiernos ya señalan como abiertamente imperial y ajena a cualquier pretensión humanitaria.

Comentarios
Más de Internacionales